Polos turísticos en Guerrero: propuesta de Esthela Damián
ACAPULCO, Guerrero.— Llevar parte de la derrama económica que recibe Acapulco hacia municipios vecinos, mejorar la seguridad en las carreteras, aprovechar la riqueza cafetalera de la Costa Grande y terminar con las descargas de aguas residuales en las playas forman parte de la propuesta de polos turísticos en Guerrero presentada por Esthela Damián Peralta durante un foro realizado en Acapulco.
La propuesta fue expuesta en el encuentro “Guerrero, Destino de Futuro: Turismo que Transforma y Genera Bienestar”, al que Damián Peralta asistió como invitada especial ante empresarios, especialistas y representantes de diferentes actividades relacionadas con el turismo. El evento y los principales planteamientos fueron reportados también por medios nacionales y locales.
La idea central es que destinos consolidados como Acapulco, Zihuatanejo y Taxco funcionen como motores capaces de generar beneficios en otras regiones, en lugar de concentrar prácticamente toda la actividad turística en los mismos puntos.
Para Acapulco, planteó Damián, esto significaría mirar hacia municipios cercanos como Coyuca de Benítez y Atoyac de Álvarez, aprovechando su naturaleza, gastronomía, producción agrícola, comunidades y experiencias que podrían complementar la estancia tradicional de sol y playa.
Polos turísticos en Guerrero buscarían ampliar la derrama de Acapulco
Uno de los principales planteamientos de Esthela Damián fue dejar de observar a cada destino turístico de Guerrero como una zona aislada.
Su propuesta consiste en desarrollar corredores o polos capaces de conectar a las ciudades que ya reciben grandes cantidades de visitantes con municipios que tienen atractivos, pero que todavía no aprovechan de igual manera el flujo turístico.
En el caso de Acapulco, mencionó particularmente a Coyuca y Atoyac.
La lógica sería que una persona que viaje al puerto no tenga como únicas opciones la Costera, las playas o los grandes hoteles, sino que pueda encontrar experiencias complementarias a poca distancia.
Naturaleza, comunidades rurales, gastronomía, producción de café y actividades recreativas podrían convertirse en una extensión de la oferta acapulqueña.
Damián sostuvo que crear polos turísticos en Guerrero permitiría distribuir mejor los beneficios del sector y generar oportunidades económicas fuera de los destinos tradicionales.
Coyuca y Atoyac entrarían en una nueva ruta turística
Para los acapulqueños, la propuesta tiene un componente particularmente cercano.
Coyuca de Benítez se encuentra prácticamente integrada a la dinámica económica y social del puerto, mientras que Atoyac es una de las zonas con mayor tradición agrícola de la Costa Grande.
La propuesta busca que ambas puedan aprovechar el enorme número de personas que llegan a Acapulco cada año.
Eso podría traducirse en rutas de uno o varios días en las que un visitante combine playa con naturaleza, gastronomía y experiencias rurales.
La cercanía geográfica sería una de las principales ventajas.
En lugar de competir con Acapulco, estos municipios podrían complementar el producto turístico que ya ofrece el puerto.
Para conseguirlo, sin embargo, Damián señaló que primero deben resolverse dos condiciones fundamentales: seguridad e infraestructura.
Seguridad en carreteras, prioridad para atraer visitantes
La propuesta turística está vinculada directamente con la seguridad.
Damián Peralta sostuvo durante el foro que no puede existir un crecimiento turístico sostenido si los visitantes no se sienten seguros durante sus traslados.
Por ello planteó mejorar los salarios de las corporaciones policiales y reforzar su preparación.
También propuso utilizar tecnología de inteligencia y videovigilancia a través de un sistema C5 en carreteras estatales, especialmente en rutas estratégicas para el movimiento de visitantes.
La propuesta contemplaría además una coordinación permanente entre Federación, Gobierno de Guerrero y municipios.
Damián resumió su postura señalando que seguridad e infraestructura deben resolverse antes de pretender una expansión turística de gran escala. La propuesta de policías mejor pagados, videovigilancia y coordinación intergubernamental fue uno de los principales ejes reportados tras el foro.
El café podría convertirse en experiencia turística
Uno de los puntos más atractivos del planteamiento tiene que ver con el café.
Atoyac y otras zonas de la Costa Grande mantienen una larga tradición cafetalera que, de acuerdo con Damián, podría aprovecharse no solamente como actividad agrícola, sino como una experiencia para los visitantes.
Una ruta podría permitir conocer desde el cultivo del grano hasta su selección, tostado, envasado y preparación.
El modelo existe en otras regiones productoras del mundo, donde las fincas funcionan también como atractivos turísticos.
Esto podría abrir oportunidades para productores locales, pequeños negocios, restaurantes, transportistas y comunidades que actualmente reciben pocos beneficios directos del turismo masivo de Acapulco.
El objetivo sería que el visitante no solamente compre una bolsa de café guerrerense, sino que conozca dónde se produce, quién lo cultiva y cómo llega hasta su taza.
Polos turísticos en Guerrero no serían solamente de sol y playa
La diversificación fue otro de los temas del foro.
El encuentro reunió especialistas de distintas ramas para analizar posibilidades que van más allá del turismo convencional.
Luis Castañeda Muñoz participó con propuestas relacionadas con recreación y naturaleza; María Fernanda Valdez Nava abordó el turismo de romance; Agustín Flores habló del turismo de salud; Itzel Susana Castro Rivera, del turismo comunitario; Moisés Rafael Orizaba Rivero, del turismo deportivo, y Jondalar Castillo Ledezma presentó planteamientos relacionados con el sector náutico y de servicios.
La mesa estuvo moderada por la doctora Maricela López Trejo y contó con la coordinación económica de Lloyd Walton.
La variedad de especialistas refleja una de las ideas centrales del foro: Guerrero tiene posibilidades para atraer visitantes por motivos distintos a las vacaciones tradicionales.
Congresos, bodas, competencias deportivas, experiencias rurales, salud, gastronomía, ecoturismo y actividades náuticas podrían ayudar a generar temporadas turísticas durante más meses del año.
Acapulco seguiría siendo el principal motor
La creación de nuevos destinos no significaría restarle importancia a Acapulco.
Al contrario.
La propuesta parte de aprovechar la infraestructura, conectividad y reconocimiento internacional que el puerto ya posee para impulsar zonas cercanas.
Acapulco seguiría funcionando como punto de llegada para muchos visitantes, pero una estancia podría ampliarse con recorridos hacia municipios vecinos.
Ese modelo puede ser especialmente relevante para pequeños prestadores de servicios.
Una mayor movilidad de turistas hacia comunidades cercanas podría generar consumo en restaurantes familiares, mercados, transportes, artesanías, recorridos guiados y productos del campo.
En lugar de que todo el gasto permanezca dentro de una sola franja turística, una parte podría circular por diferentes comunidades.
Descargas de aguas residuales: Damián pide cero tolerancia
El desarrollo turístico, señaló Esthela Damián, debe ir acompañado de una política ambiental mucho más estricta.
Uno de sus llamados más contundentes fue poner fin a las descargas clandestinas de aguas residuales hacia las playas.
Para Acapulco se trata de un asunto especialmente sensible.
La calidad del agua, el saneamiento y la imagen de las playas tienen una relación directa con la competitividad del destino.
Una playa contaminada no solamente representa un problema ambiental y sanitario.
También puede afectar la percepción de turistas, provocar daños económicos a prestadores de servicios y deteriorar uno de los principales activos del puerto.
Damián planteó una política de cero tolerancia frente a estas prácticas como parte de cualquier estrategia turística de largo plazo.
Turismo con empleos dignos y sin abusos laborales
La otra exigencia se dirigió hacia las condiciones de quienes trabajan en hoteles, restaurantes y otros negocios relacionados con el turismo.
Damián pidió garantizar derechos laborales plenos y combatir esquemas de subcontratación que puedan utilizarse para evadir responsabilidades patronales o reducir prestaciones.
La idea es que el éxito turístico no se mida únicamente en número de visitantes, habitaciones ocupadas o derrama económica.
También tendría que observarse cuánto de ese dinero termina mejorando la calidad de vida de quienes mantienen funcionando los destinos.
Camaristas, cocineros, meseros, recepcionistas, trabajadores de mantenimiento y miles de personas vinculadas directa o indirectamente con la actividad turística forman parte de la economía de Acapulco.
Para Damián, un crecimiento que no genere mejores condiciones laborales sería insuficiente.
Patrimonio arqueológico también podría atraer visitantes
Otro de los recursos planteados durante el foro fue el patrimonio histórico y arqueológico de Guerrero.
Damián afirmó que el estado cuenta con miles de sitios arqueológicos registrados y sostuvo que solamente una pequeña proporción ha sido rescatada o aprovechada.
El dato fue presentado por ella durante el encuentro, por lo que debe entenderse como parte de su diagnóstico y propuesta.
El potencial arqueológico del estado, sin embargo, es amplio y continúa siendo documentado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Tan sólo en julio de 2026, especialistas del INAH informaron del registro de dos sitios arqueológicos en la Costa Grande, correspondientes a Camutla y Sacualpan.
Acapulco también posee sitios como Palma Sola y La Sabana, registrados por el INAH, que muestran que la historia del puerto comenzó mucho antes de su desarrollo como destino turístico internacional.
Polos turísticos en Guerrero requieren infraestructura
La propuesta enfrenta un reto evidente.
No basta con identificar un atractivo y anunciar una nueva ruta.
Para que los polos turísticos en Guerrero funcionen se requieren carreteras seguras, señalización, internet, transporte, servicios básicos, capacitación, promoción y condiciones sanitarias adecuadas.
También debe existir coordinación con las propias comunidades.
Un modelo de turismo comunitario puede generar ingresos, pero debe evitar que los habitantes se conviertan únicamente en espectadores mientras empresas externas concentran la derrama.
Por ello, cualquier estrategia necesitaría definir quién participa, cómo se financia y qué parte de los beneficios permanece en la región.
La infraestructura fue precisamente uno de los dos grandes pilares —junto con la seguridad— que Damián colocó al inicio de su propuesta.
Acapulco podría vender una experiencia regional
El planteamiento abre una discusión importante para el futuro del puerto.
Durante décadas, gran parte de la promoción de Acapulco ha estado concentrada en sus playas, vida nocturna y hoteles.
Sin abandonar esa identidad, la ciudad podría convertirse también en la puerta de entrada a una experiencia mucho más amplia de Guerrero.
Un visitante podría pasar algunos días frente a la bahía, recorrer posteriormente la laguna de Coyuca y después conocer una zona productora de café en la Costa Grande.
Otro turista podría viajar por un evento deportivo y aprovechar su estancia para visitar comunidades, probar gastronomía regional o conocer sitios históricos.
La intención sería aumentar tanto la duración de las visitas como el gasto que queda dentro del estado.
El reto será convertir las propuestas en proyectos reales
El foro dejó sobre la mesa una visión ambiciosa.
Seguridad carretera, videovigilancia, policías con mejores condiciones, nuevos destinos, café, turismo comunitario, patrimonio cultural, playas sin descargas residuales y derechos laborales.
La verdadera prueba estará en convertir cada idea en proyectos con presupuesto, responsabilidades y resultados medibles.
Damián ya había presentado en meses anteriores una propuesta denominada “Guerrero del Futuro”, en la que turismo, economía, seguridad y desarrollo regional ocupan lugares centrales.
La discusión ahora es particularmente relevante para Acapulco.
El puerto necesita seguir atrayendo visitantes, pero también encontrar formas de que su importancia turística genere beneficios más amplios para las comunidades que lo rodean.
Los polos turísticos en Guerrero planteados durante el foro parten precisamente de esa idea: que Acapulco continúe siendo una potencia turística, pero que su fuerza ayude también a mover la economía de Coyuca, Atoyac y otras regiones con potencial.
El desafío será conseguir que seguridad, infraestructura, medio ambiente y empleo avancen al mismo ritmo que la promoción turística.
Escrito por Juan Antonio Roman Morales



