Trump estudia convertir sala de prensa en piscina
Washington, Estados Unidos.— El presidente Donald Trump ha planteado la posibilidad de transformar la actual sala de prensa de la Casa Blanca en una piscina cubierta y trasladar a los periodistas que trabajan diariamente cerca del Ala Oeste.
La propuesta fue revelada por The New York Times a partir del testimonio de tres personas familiarizadas con conversaciones privadas del mandatario.
Por ahora no existe una decisión oficial para realizar la modificación y la Casa Blanca no ha presentado públicamente un proyecto de construcción.
Trump plantea eliminar la sala de prensa
De acuerdo con el reporte, Trump habló en varias ocasiones sobre recuperar la piscina que antiguamente ocupaba el espacio donde actualmente se encuentra la sala James S. Brady.
Una de esas conversaciones habría ocurrido en agosto con Karoline Leavitt, entonces secretaria de Prensa de la Casa Blanca.
El presidente habría sugerido retirar a los periodistas del lugar y trasladar sus actividades a otro edificio del complejo gubernamental.
La propuesta no avanzó durante el tiempo que Leavitt permaneció en el cargo.
Casa Blanca no descarta la propuesta
La administración estadounidense no negó directamente la información publicada.
El director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, señaló que todas las opciones permanecen sobre la mesa y que cualquier decisión será anunciada oficialmente cuando corresponda.
Esto significa que la transformación de la sala sigue siendo únicamente una posibilidad.
Hasta el momento no se ha presentado un calendario, presupuesto ni diseño definitivo para realizar el cambio.
La piscina existe debajo del piso
Aunque la propuesta pueda parecer inusual, la sala de prensa fue construida precisamente sobre una antigua piscina presidencial.
Franklin D. Roosevelt ordenó construirla en 1933.
Roosevelt utilizaba la natación como parte de la terapia para las secuelas físicas provocadas por la poliomielitis.
La piscina estuvo ubicada en la terraza oeste de la Casa Blanca y fue utilizada posteriormente por otros presidentes.
Nixon convirtió la piscina en sala de prensa
En 1970, durante el Gobierno de Richard Nixon, el espacio fue transformado para atender las necesidades de una creciente cantidad de periodistas acreditados.
Los trabajadores colocaron una estructura sobre la piscina en lugar de destruirla.
Sobre ella se construyó la sala de prensa que posteriormente recibió el nombre de James S. Brady.
La piscina original continúa debajo del piso y, técnicamente, podría restaurarse mediante una remodelación.
Periodistas podrían ser trasladados
La eliminación de la sala obligaría a encontrar otro espacio para los periodistas que cubren diariamente las actividades presidenciales.
Una posibilidad planteada anteriormente ha sido trasladarlos al Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower.
Ese inmueble se encuentra junto a la Casa Blanca.
Sin embargo, la modificación reduciría la proximidad física que actualmente tienen los reporteros con el Ala Oeste y con funcionarios de alto nivel.
Sala tiene más de 50 años funcionando
La actual sala de prensa funciona como uno de los principales puntos de interacción entre la Presidencia y los medios de comunicación.
En ella se realizan las conferencias del secretario o secretaria de Prensa.
También cuenta con espacios de trabajo utilizados diariamente por periodistas acreditados.
Su ubicación permite además un acceso relativamente rápido a actividades celebradas en el jardín de las Rosas y otras áreas cercanas.
Trump mantiene enfrentamientos con medios
La propuesta aparece en medio de una relación conflictiva entre Trump y diferentes organizaciones periodísticas.
Durante septiembre, la administración restringió el acceso de periodistas vinculados con CNN, MS NOW y Politico.
Los medios acudieron posteriormente ante tribunales federales.
Un juez ordenó restaurar temporalmente parte de su acceso mientras continúa el litigio.
La administración sostiene que tiene autoridad para establecer reglas sobre quién puede acceder a determinados espacios presidenciales, mientras los medios argumentan que algunas restricciones constituyen represalias por su cobertura.
CNN mantiene disputa por Air Force One
El conflicto continúa incluso después de las decisiones judiciales.
CNN denunció recientemente que sus periodistas continúan siendo excluidos de determinados vuelos del Air Force One pese a participar en el sistema rotativo de cobertura presidencial.
La cadena amenazó con emprender nuevas acciones legales.
La Casa Blanca mantiene que el acceso a instalaciones presidenciales y determinados eventos no constituye un derecho automático de los medios.
Trump impulsa cambios en la Casa Blanca
La posible recuperación de la piscina se suma a diferentes modificaciones impulsadas por Trump dentro del complejo presidencial.
Entre ellas destaca la construcción de un nuevo salón de baile.
El proyecto requirió la demolición del Ala Este y ha provocado debate entre historiadores, organizaciones de preservación y críticos del Gobierno.
Trump ha defendido las modificaciones como mejoras destinadas a modernizar y ampliar las instalaciones de la Casa Blanca.
Proyecto todavía no está aprobado
Por ahora, la conversión de la sala de prensa en una piscina debe entenderse como una propuesta que Trump ha discutido internamente y no como una obra confirmada.
No existe información pública sobre el costo de restaurar la piscina ni sobre el lugar definitivo al que serían trasladados los periodistas.
Si la iniciativa avanza, representaría uno de los cambios más importantes en la relación física entre la prensa acreditada y la Presidencia estadounidense desde que Richard Nixon creó el actual espacio en 1970.
Escrita por Juan Antonio Roman Morales



