Flávio Bolsonaro contra Lula: miles marchan en São Paulo
SÃO PAULO, Brasil.— La campaña presidencial brasileña entró en una etapa de máxima tensión este lunes 7 de septiembre, cuando Flávio Bolsonaro contra Lula convirtió la Avenida Paulista en uno de los principales escenarios de la disputa electoral, acompañado por miles de simpatizantes que también dirigieron críticas contra el Supremo Tribunal Federal y el magistrado Alexandre de Moraes.
La concentración se realizó durante el Día de la Independencia de Brasil, a menos de un mes de la primera vuelta presidencial del próximo 4 de octubre.
Vestidos principalmente con camisetas verdes y amarillas y portando banderas brasileñas, los asistentes escucharon al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, quien acusó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva de ser responsable de lo que calificó como una crisis política y moral del país.
El Monitor do Debate Político de la Universidad de São Paulo estimó una asistencia de aproximadamente 28 mil 500 personas en el momento de mayor concentración. El cálculo tiene un margen de error de 12%, con una estimación de entre 25 mil 100 y 32 mil participantes.
Flávio Bolsonaro contra Lula lleva la campaña a la calle
El acto en la Avenida Paulista tuvo una fuerte carga electoral.
Flávio Bolsonaro buscó presentar la elección como una confrontación no solamente contra Lula, sino también contra una parte del sistema judicial brasileño que el bolsonarismo considera responsable de una persecución política contra el expresidente Jair Bolsonaro.
Desde el vehículo utilizado como escenario, el senador abrió su discurso con consignas contra Lula y Alexandre de Moraes y sostuvo que ambos representan un mismo proyecto político.
La afirmación refleja la estrategia adoptada por el candidato durante las últimas semanas: asociar al actual presidente con las decisiones del Supremo Tribunal Federal, aunque el Poder Judicial brasileño funciona institucionalmente de manera independiente del Gobierno federal.
El propio acto fue convocado bajo consignas dirigidas tanto contra Lula como contra Moraes.
¿Por qué Alexandre de Moraes estuvo en el centro de las protestas?
Alexandre de Moraes se ha convertido en una de las figuras públicas más cuestionadas por el movimiento bolsonarista.
El magistrado tuvo un papel central en el proceso judicial contra Jair Bolsonaro por la trama golpista relacionada con los acontecimientos posteriores a las elecciones de 2022.
El expresidente fue condenado en 2025 por su participación en un intento de ruptura institucional.
La condena de Bolsonaro y otras decisiones judiciales tomadas durante los últimos años han llevado a sus seguidores a presentar a Moraes como símbolo de lo que consideran excesos del Poder Judicial.
Para sus críticos, el magistrado ha sobrepasado límites institucionales.
Sus defensores, en cambio, sostienen que sus decisiones han buscado proteger el orden democrático frente a intentos de desestabilización.
Esta diferencia explica por qué el nombre del juez apareció prácticamente con la misma fuerza que el de Lula durante la manifestación del lunes.
Crisis en el Supremo aumenta la presión
La situación política se volvió todavía más delicada debido a una controversia interna en el Supremo Tribunal Federal.
El magistrado André Mendonça, nombrado durante el Gobierno de Jair Bolsonaro, divulgó un informe que planteó cuestionamientos sobre presuntos contactos entre Moraes y un banquero investigado por un caso de fraude multimillonario.
Las revelaciones provocaron peticiones para que se investigue la actuación de Moraes.
Moraes, por su parte, respondió solicitando que se investigue a Mendonça por un posible abuso de autoridad.
Hasta ahora, las acusaciones se encuentran dentro de una disputa institucional y no equivalen por sí mismas a una comprobación de corrupción contra Moraes.
La controversia, sin embargo, apareció en uno de los momentos más sensibles posibles: cuando Brasil se encuentra a pocas semanas de elegir presidente.
Jair Bolsonaro sigue presente en la campaña
Aunque Jair Bolsonaro no es candidato, su figura continúa ocupando una posición central en la elección.
Flávio Bolsonaro, su hijo mayor, ha construido buena parte de su candidatura sobre la base política que llevó al expresidente al poder en 2018.
El antiguo mandatario permanece inhabilitado para competir electoralmente y enfrenta las consecuencias judiciales de su condena por la trama golpista.
Durante la manifestación del lunes, sus seguidores utilizaron constantemente su nombre, fotografías y símbolos relacionados con su etapa en el Gobierno.
Flávio ha acusado a las autoridades judiciales de perseguir políticamente a su padre.
La Justicia brasileña, por otra parte, fundamentó la condena en el proceso relacionado con los intentos de impedir la continuidad democrática después de la derrota electoral de Bolsonaro frente a Lula.
Esa disputa sobre el legado del expresidente continúa dividiendo profundamente a la sociedad brasileña.
Miles llenan un tramo de la Avenida Paulista
La concentración ocupó uno de los espacios políticos más emblemáticos de Brasil.
La Avenida Paulista ha sido durante décadas escenario de marchas de izquierda, derecha, sindicatos, movimientos sociales y diferentes expresiones ciudadanas.
Este lunes volvió a cubrirse de verde y amarillo.
El Monitor do Debate Político de la USP y el Cebrap utilizó fotografías aéreas y herramientas de análisis para calcular una asistencia de 28 mil 500 personas alrededor de las 16:32 horas, cuando el evento alcanzó su punto máximo.
La cifra fue inferior a algunas movilizaciones bolsonaristas anteriores.
Un acto similar en 2025 reunió aproximadamente 42 mil personas según la misma metodología, mientras una concentración convocada por Jair Bolsonaro en febrero de 2024 alcanzó alrededor de 185 mil asistentes.
Aun así, la movilización mostró que el bolsonarismo conserva capacidad para llevar a miles de simpatizantes a las calles.
Seguidores cargan contra Lula y el Supremo
Los mensajes entre la multitud reflejaron dos grandes inconformidades.
Por un lado, los asistentes rechazaron la continuidad de Lula en el poder.
Por otro, reclamaron cambios en el Supremo Tribunal Federal y cuestionaron directamente a Alexandre de Moraes.
Algunos participantes hablaron de problemas económicos, empresas que atraviesan dificultades y desconfianza hacia las instituciones.
Otros acudieron principalmente para respaldar a Jair Bolsonaro y apoyar la candidatura de su hijo.
El tono general mostró que la elección brasileña no gira únicamente alrededor de propuestas económicas o sociales.
También se está convirtiendo en una discusión sobre el funcionamiento de las instituciones, los límites del Poder Judicial y la interpretación de los acontecimientos políticos de los últimos años.
Flávio Bolsonaro contra Lula entra en una carrera muy cerrada
Las nuevas encuestas ayudan a explicar la intensidad de la campaña.
Un sondeo de Quaest, encargado por Globo y publicado este lunes, colocó a Lula y Flávio Bolsonaro en empate con 41% cada uno en una simulación de segunda vuelta.
La encuesta entrevistó a 2 mil 4 personas entre el 3 y el 6 de septiembre y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.
En el estudio anterior, publicado el 2 de septiembre, Lula aparecía con 42% y Bolsonaro con 41%.
La diferencia, por lo tanto, se ha reducido dentro del margen de error.
Eso no significa que ya exista un ganador ni que el resultado esté definido.
Significa que, si ambos llegan a una segunda vuelta, la disputa podría resolverse por una diferencia muy pequeña.
Lula mantiene ventaja en algunos escenarios de primera vuelta
Otras encuestas muestran que Lula conserva una ventaja en escenarios de primera vuelta.
Datafolha situó recientemente al actual presidente con aproximadamente 38% de intención de voto frente a 33% de Flávio Bolsonaro.
Sin embargo, la campaña todavía tiene varias semanas por delante.
La primera vuelta se realizará el 4 de octubre.
Si ningún candidato consigue más de la mitad de los votos válidos, Brasil celebrará una segunda vuelta el 25 de octubre.
Por ello, los dos principales aspirantes buscan consolidar a sus respectivos electorados y atraer a votantes que todavía no han definido su decisión.
Lula evita confrontación directa durante el Día de la Independencia
Mientras Flávio Bolsonaro encabezaba la movilización en São Paulo, Lula participó en el tradicional desfile militar del Día de la Independencia en Brasilia.
El mandatario no utilizó el evento para responder directamente a los ataques realizados desde la Avenida Paulista.
Un día antes había pronunciado un mensaje televisado dedicado principalmente a la soberanía nacional y la democracia.
Lula sostuvo que defender la independencia brasileña también significa proteger al país frente a presiones extranjeras y preservar sus instituciones.
La estrategia contrastó con el tono de la manifestación en São Paulo, donde las críticas al Gobierno y al Supremo dominaron los discursos.
La soberanía también se convierte en tema electoral
El Día de la Independencia dejó así dos interpretaciones políticas diferentes sobre la soberanía.
Para Lula, el concepto está relacionado con la independencia institucional del país, la defensa de la democracia y la capacidad de Brasil para decidir su propio rumbo sin presiones externas.
Para el bolsonarismo, la discusión se concentra también en limitar lo que considera excesos de jueces y tribunales y recuperar el equilibrio entre los poderes.
Las dos narrativas probablemente estarán presentes durante el resto de la campaña.
Brasil llega a las elecciones después de años de fuerte polarización política, agravada por los acontecimientos posteriores a los comicios de 2022 y los procesos judiciales contra Jair Bolsonaro.
Flávio promete cambios en el Poder Judicial
Durante su discurso, Flávio Bolsonaro aseguró que pretende recuperar lo que considera la credibilidad perdida del sistema judicial brasileño.
También recordó que el próximo presidente tendrá la oportunidad de realizar varias nominaciones al Supremo Tribunal Federal.
El senador ha señalado que esas designaciones permitirían modificar la composición de la Corte.
En Brasil, los jueces del STF son nombrados por el presidente, pero necesitan posteriormente la aprobación del Senado.
Eso significa que un mandatario no puede cambiar unilateralmente a los actuales magistrados ni controlar por sí solo el tribunal.
Flávio también ha respaldado mecanismos constitucionales para remover a ministros que, a su juicio, incumplan la ley.
Sus adversarios advierten que las críticas forman parte de una ofensiva política contra una institución que investigó y condenó a figuras del bolsonarismo.
Elección brasileña vuelve a dividir al país
El escenario electoral muestra un Brasil prácticamente dividido en dos grandes campos políticos.
Lula busca mantenerse en la Presidencia y defender los programas sociales, las políticas económicas y el proyecto político encabezado por el Partido de los Trabajadores.
Flávio Bolsonaro busca recuperar para la derecha la Presidencia que ocupó su padre entre 2019 y 2022.
Entre ambos existe también un segmento de votantes que rechaza la polarización y evalúa otras candidaturas.
Sin embargo, las encuestas muestran hasta ahora que Lula y Bolsonaro concentran una gran parte de las preferencias.
Eso aumenta la posibilidad de que el país llegue nuevamente a una segunda vuelta marcada por una fuerte confrontación.
¿Qué está en juego para Brasil?
Brasil es la mayor economía de América Latina y una de las principales potencias políticas de la región.
La decisión que tomen sus electores tendrá efectos en asuntos como política económica, programas sociales, seguridad pública, relaciones con Estados Unidos, China y otros países latinoamericanos, así como en la política ambiental de la Amazonía.
También estará en juego la relación entre el próximo Gobierno y el Supremo Tribunal Federal.
La campaña de Flávio Bolsonaro contra Lula ha colocado precisamente esa relación entre los asuntos centrales de la elección.
La economía seguirá siendo fundamental.
Pero las instituciones, el futuro judicial de Jair Bolsonaro y la profunda división política del país también tendrán peso en las urnas.
Flávio Bolsonaro contra Lula entra en las semanas decisivas
Después de la concentración en la Avenida Paulista, la campaña entra en su tramo final.
Faltan menos de cuatro semanas para que millones de brasileños acudan a las urnas.
El acto del Día de la Independencia permitió a Flávio Bolsonaro demostrar que mantiene una base movilizada y dispuesta a salir a las calles.
Lula, por su parte, continúa defendiendo su administración y busca conservar la ventaja que todavía registra en algunos escenarios de primera vuelta.
Las encuestas muestran que una eventual segunda vuelta podría ser mucho más cerrada. El estudio de Quaest publicado este 7 de septiembre coloca a ambos con 41%.
Así, la disputa de Flávio Bolsonaro contra Lula entra en una fase en la que cualquier debate, escándalo, movilización o cambio en las preferencias puede adquirir un peso considerable.
El próximo 4 de octubre comenzará a conocerse la respuesta de los electores.
Escrito por Juan Antonio Roman Morales



