Descubren cómo el cáncer puede resistir la inmunoterapia
Descubren cómo el cáncer puede resistir la inmunoterapia gracias a una investigación que identificó un mecanismo celular relacionado con las mitocondrias y la producción de una sustancia capaz de debilitar la respuesta inmunitaria.
El hallazgo, realizado por científicos del Instituto Salk, en California, podría ayudar a explicar por qué algunos tumores dejan de responder a tratamientos de inmunoterapia y abrir una nueva vía para combatir la resistencia al tratamiento.
Descubren cómo el cáncer puede resistir la inmunoterapia
La inmunoterapia es uno de los avances más importantes de la oncología moderna. Estos tratamientos utilizan y estimulan las propias defensas del organismo para reconocer y atacar las células cancerosas.
Sin embargo, algunos tumores desarrollan mecanismos para escapar de la respuesta inmunitaria. Una de las preguntas que durante años ha intrigado a los investigadores es por qué los interferones, proteínas que inicialmente ayudan al organismo a combatir el cáncer, pueden terminar favoreciendo el crecimiento tumoral cuando permanecen activos durante períodos prolongados.
El nuevo estudio, publicado en la revista Science, señala a las mitocondrias como una pieza fundamental para entender este proceso.
Cómo los interferones pueden cambiar la respuesta del tumor
Los interferones ayudan a activar y reclutar células del sistema inmunitario, entre ellas las células T y B, para combatir las células cancerosas.
El problema aparece cuando estas proteínas permanecen activas durante demasiado tiempo. Los investigadores descubrieron que la exposición crónica a los interferones provoca estrés en las células tumorales y altera el funcionamiento de sus mitocondrias.
Las mitocondrias son estructuras celulares encargadas de producir gran parte de la energía que necesitan las células para funcionar.
Durante sus experimentos, los científicos expusieron células de melanoma a interferones de tipo I y II durante períodos breves y prolongados. Mientras que la exposición aguda produjo pocos cambios, el tratamiento prolongado provocó alteraciones significativas en la actividad mitocondrial.
El ADN de las mitocondrias activa una reacción en cadena
Los investigadores descubrieron que el estrés producido por la exposición prolongada puede provocar que el material genético de las mitocondrias, conocido como ADN mitocondrial o ADNmt, salga de estas estructuras y se acumule en el interior de las células.
Este proceso desencadena una serie de respuestas celulares que terminan favoreciendo la producción de grandes cantidades de prostaglandina E2, un lípido que puede contribuir a suprimir la respuesta inmunitaria.
La consecuencia es que las defensas del organismo pierden eficacia frente al tumor, lo que facilita su crecimiento.
Gerald Shadel, profesor de Ciencias Biomédicas en el Instituto Salk y uno de los autores del estudio, explicó que el trabajo permite comprender mejor cómo una respuesta inicialmente beneficiosa contra el cáncer puede terminar favoreciendo al tumor cuando se mantiene durante demasiado tiempo.
El cáncer utiliza un “escudo” contra el sistema inmunitario
Los experimentos también permitieron observar que este mecanismo tiene consecuencias directas sobre el crecimiento de los tumores.
Los investigadores trasplantaron células de melanoma a modelos de ratón y observaron que la exposición crónica al interferón II favorecía el crecimiento tumoral.
Según los resultados, la producción de prostaglandina E2 actúa como una especie de “escudo químico” que reduce la capacidad del sistema inmunitario para reconocer y eliminar las células cancerosas.
Este mecanismo podría ser especialmente relevante en tumores que desarrollan resistencia a determinados tratamientos de inmunoterapia.
Un posible avance contra la resistencia a la inmunoterapia
El hallazgo podría tener especial importancia frente a la resistencia a los tratamientos anti-PD-1, una de las estrategias utilizadas en inmunoterapia contra distintos tipos de cáncer.
Los investigadores plantearon que las células tumorales resistentes podrían estar utilizando precisamente esta vía relacionada con las mitocondrias y la prostaglandina E2 para evitar el ataque del sistema inmunitario.
Para comprobar esta hipótesis, los científicos bloquearon la producción de prostaglandina E2 en modelos de ratón con melanoma resistente a la terapia.
Los resultados mostraron una recuperación de la capacidad del sistema inmunitario para atacar las células cancerosas. En los experimentos, el 90 por ciento de los tumores tratados remitió por completo y no volvió a aparecer durante el período de observación.
El descubrimiento todavía debe probarse en humanos
Aunque los resultados son prometedores, los investigadores advierten que todavía es necesario realizar nuevos estudios antes de determinar si esta estrategia puede convertirse en un tratamiento para pacientes.
Los experimentos realizados hasta ahora se llevaron a cabo en modelos celulares y animales, por lo que aún se necesita comprobar la seguridad y eficacia de este enfoque en estudios clínicos.
El hallazgo, sin embargo, ofrece una nueva perspectiva sobre la resistencia a la inmunoterapia y podría contribuir al desarrollo de tratamientos combinados capaces de mantener activa la respuesta inmunitaria contra los tumores.
El estudio también refuerza la importancia de comprender cómo las células cancerosas modifican su funcionamiento para escapar de las defensas del organismo.
Por ahora, descubren cómo el cáncer puede resistir la inmunoterapia mediante un mecanismo en el que las mitocondrias, el ADN mitocondrial y la prostaglandina E2 desempeñan un papel central, aunque el verdadero impacto clínico de este descubrimiento aún deberá determinarse.



