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Bombardeo en Guaviare deja 20 muertos

BOGOTÁ, Colombia.— Un bombardeo en Guaviare contra una estructura de las disidencias de las antiguas FARC dejó 20 muertos, cinco capturados y dos menores recuperados, según el balance actualizado presentado este lunes 31 de agosto por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.

La ofensiva, denominada Operación Militar Azarías, fue ejecutada en la vereda Lagos del Dorado, municipio de Miraflores, contra el frente Carolina Ramírez, estructura vinculada a Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco.

Entre los fallecidos está alias “El Tigre” o “Pintado”, señalado por las autoridades como principal cabecilla del frente Carolina Ramírez y hombre de confianza de Mordisco.

Su identidad fue confirmada mediante una prueba dactiloscópica, según el Gobierno colombiano.

Bombardeo en Guaviare eleva balance a 20 muertos

El Gobierno había informado inicialmente de ocho muertos.

Sin embargo, conforme las tropas avanzaron sobre la zona y continuaron las operaciones terrestres, el balance aumentó hasta 20 integrantes muertos.

De la Espriella informó además de cinco capturas y de la recuperación de dos menores de edad que se encontraban en el campamento.

En total, el mandatario contabilizó 27 personas “afectadas” por la operación, utilizando la terminología de las autoridades militares.

Los dos menores fueron extraídos del área junto con los detenidos y quedaron bajo responsabilidad de las instituciones correspondientes.

Hasta el último balance público no se había informado de menores muertos durante esta operación específica.

De la Espriella dice que autorizó personalmente el ataque

El presidente confirmó que el operativo incluyó un bombardeo.

También aseguró haber autorizado personalmente la acción aproximadamente dos semanas antes, en su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

De la Espriella presentó el resultado como uno de los principales golpes de su recién iniciado Gobierno contra las organizaciones armadas ilegales.

La operación comenzó durante la noche del domingo 30 de agosto.

Las Fuerzas Militares atacaron un campamento ubicado en una zona selvática de Guaviare y posteriormente desplegaron tropas para realizar registros, capturas e incautaciones.

Alias El Tigre estaba entre los principales objetivos

Uno de los principales blancos era alias El Tigre o Pintado.

El Gobierno lo identifica como jefe de la estructura Carolina Ramírez y colaborador cercano de Iván Mordisco.

Durante las primeras horas de la operación, De la Espriella anunció que su muerte había sido confirmada mediante identificación dactiloscópica.

Entre los cinco capturados también se encuentra alias “Víctor”, señalado por las autoridades como cuarto cabecilla de la misma estructura.

El Gobierno considera que estas bajas pueden afectar el mando operativo de la organización en Guaviare.

Estas identificaciones y jerarquías corresponden a la información entregada por las autoridades colombianas.

Ejército incauta fusiles y ametralladoras

La Fuerza Pública reportó además una importante incautación de armamento.

Según el balance presentado por el presidente, las tropas recuperaron:

  • 26 fusiles
  • 4 ametralladoras
  • 3 pistolas
  • 10 equipos de campaña
  • 13 chalecos multipropósito

El Gobierno sostiene que el material pertenecía a la estructura Carolina Ramírez.

Las autoridades también investigarán equipos y otros elementos encontrados en el campamento para obtener información sobre rutas, integrantes y operaciones de la organización.

Operación busca debilitar corredores del narcotráfico

De la Espriella afirmó que el operativo afecta capacidades militares, logísticas y financieras de la estructura.

El Gobierno sostiene que el frente Carolina Ramírez participa en el control de corredores utilizados por redes de narcotráfico en el sur colombiano.

Guaviare ocupa una posición estratégica entre zonas amazónicas y departamentos históricamente afectados por cultivos ilícitos y presencia de organizaciones armadas.

El Ejecutivo considera que recuperar esos territorios es una prioridad dentro de su nueva política de seguridad.

De la Espriella también lanzó una advertencia directa a Iván Mordisco y aseguró que las operaciones contra sus estructuras continuarán.

Es el bombardeo más letal del nuevo Gobierno

El bombardeo en Guaviare se convierte en la operación aérea con mayor número de muertos registrada durante las primeras semanas del Gobierno de De la Espriella.

El mandatario asumió la Presidencia el 7 de agosto de 2026 y ha acelerado el uso de operaciones militares contra organizaciones armadas.

En sus primeras tres semanas de Gobierno se han registrado al menos tres bombardeos relevantes: uno contra el ELN en Catatumbo y dos operaciones posteriores en Guaviare contra estructuras disidentes de las antiguas FARC.

La frecuencia representa un cambio visible respecto de la estrategia que caracterizó buena parte de la administración anterior.

Tres menores murieron en otro bombardeo en Guaviare

La nueva operación ocurre en medio de una controversia por la muerte de menores en otro bombardeo realizado tres días antes.

El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó que recibió diez cuerpos relacionados con la Operación Amón, realizada el 27 de agosto en una zona rural del municipio de El Retorno, Guaviare.

Nueve cuerpos ya fueron plenamente identificados.

De esos nueve, tres correspondían a menores de edad.

Medicina Legal precisó que cuatro de los cuerpos identificados eran de sexo femenino y cinco masculino.

El décimo cadáver permanecía bajo análisis forense debido a su estado.

Es importante no confundir ambos episodios.

Los tres menores fallecidos confirmados por Medicina Legal corresponden a Operación Amón, no a la Operación Azarías que dejó el balance de 20 muertos anunciado este lunes.

Al menos cuatro menores han muerto en operaciones recientes

Los tres casos de Guaviare se suman a la muerte de otro menor durante una operación anterior en Catatumbo.

Eso eleva a por lo menos cuatro los menores fallecidos en bombardeos durante las primeras semanas del nuevo Gobierno, según los balances conocidos hasta ahora.

La situación ha generado críticas de organizaciones humanitarias y sectores políticos que exigen mayores precauciones antes de autorizar ataques aéreos cuando pueda existir presencia de niños y adolescentes.

El Gobierno responde que la responsabilidad principal recae en los grupos armados que reclutan menores y los incorporan a sus estructuras.

Reclutar menores está prohibido

El reclutamiento y utilización de niños en conflictos armados está prohibido por el derecho internacional.

El Comité Internacional de la Cruz Roja recuerda que los menores afectados por conflictos reciben una protección especial y que los grupos armados no deben reclutarlos ni utilizarlos en hostilidades.

Sin embargo, la existencia de menores dentro de una organización armada no resuelve automáticamente la legalidad de un bombardeo.

Las reglas del derecho internacional humanitario exigen distinguir entre objetivos militares y personas protegidas, evaluar la proporcionalidad y adoptar todas las precauciones factibles antes de realizar un ataque.

Por ello, cada operación debe analizarse individualmente.

La condición de menores reclutados, su función concreta y la información disponible para quienes autorizaron el ataque pueden ser relevantes en una eventual evaluación jurídica.

Gobierno responsabiliza a los grupos por reclutamiento

De la Espriella ha defendido las operaciones y acusa a las organizaciones armadas de utilizar menores como combatientes o escudos humanos.

El presidente aseguró que quienes reclutan niños deben responder por esa conducta y afirmó que continuará respaldando acciones ofensivas ejecutadas, según sus palabras, dentro de la Constitución y la ley.

El debate probablemente continuará.

Por una parte está la obligación estatal de enfrentar a organizaciones armadas que atacan a civiles y controlan territorios.

Por otra, existe el deber de minimizar el daño a personas protegidas durante las hostilidades.

De la Espriella cambia la política frente a grupos armados

La intensificación militar coincide con otro cambio importante.

El Gobierno anunció el cierre de tres procesos de diálogo heredados de la política de “paz total” del expresidente Gustavo Petro.

La administración De la Espriella sostiene que esos grupos no demostraron suficiente voluntad para abandonar las armas, reincorporarse a la vida civil o someterse a la justicia.

El nuevo presidente ha colocado la recuperación militar del territorio en el centro de su estrategia.

Ese cambio incluye bombardeos, operaciones terrestres, capturas, extradiciones y mayor presión contra las finanzas de los grupos armados.

Iván Mordisco sigue como objetivo prioritario

El siguiente gran objetivo es Iván Mordisco.

Su estructura surgió de sectores de las FARC que no aceptaron o posteriormente abandonaron el acuerdo de paz firmado en 2016.

Desde entonces, diferentes frentes y bloques han experimentado divisiones internas y cambios de alianzas.

Por eso, las autoridades utilizan nombres específicos como estructura Carolina Ramírez para identificar las facciones que operan en determinadas zonas.

El Gobierno afirma que la muerte de El Tigre y la captura de otros mandos reducen la capacidad territorial de Mordisco en Guaviare.

El efecto real de esas bajas deberá evaluarse durante las próximas semanas.

Bombardeo en Guaviare marca nueva etapa de seguridad

El bombardeo en Guaviare deja hasta ahora el saldo militar más elevado de una operación aérea durante el nuevo Gobierno colombiano.

La Operación Azarías dejó, según el balance presidencial, 20 integrantes de la estructura Carolina Ramírez muertos, cinco capturados y dos menores recuperados.

Entre los fallecidos está alias El Tigre, identificado por las autoridades como jefe de esa estructura y cercano a Iván Mordisco.

El Gobierno presenta el operativo como una demostración de que abandonará la estrategia de negociaciones prolongadas con organizaciones que considera sin voluntad real de paz.

Sin embargo, las recientes muertes de menores en la distinta Operación Amón colocan también bajo escrutinio la forma en que Colombia está retomando los bombardeos.

Medicina Legal confirmó oficialmente que tres menores estaban entre los cuerpos recuperados tras aquella operación.

Así, la nueva estrategia de seguridad comienza a mostrar sus dos dimensiones: una ofensiva militar mucho más intensa contra los grupos armados y, paralelamente, un creciente debate sobre los límites, precauciones y consecuencias humanitarias de esas operaciones.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

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