Política

Colombia extraditará a cinco jefes armados a EE.UU.

BOGOTÁ, Colombia.— El presidente colombiano, Abelardo De La Espriella, ordenó hacer efectivas las extradiciones a Estados Unidos de cinco integrantes y dirigentes de organizaciones armadas cuyas entregas habían quedado suspendidas durante el gobierno de Gustavo Petro por su participación en procesos de paz.

Entre ellos están Willinton Henao Gutiérrez, alias “Mocho Olmedo”, y Geovany Andrés Rojas, alias “Araña”, ambos vinculados con disidencias surgidas después de la desmovilización de las FARC.

La decisión también comprende a Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias “Muñeca”; Fredy Castillo Carrillo, alias “Pinocho”; y Gabriel Yepes Mejía, alias “HH”. Sin embargo, estos casos no son idénticos: solo tres de los cinco están actualmente bajo custodia, mientras “Pinocho” y “HH” permanecen prófugos.

Extradiciones a Estados Unidos incluyen a cinco personas

El anuncio presidencial amplía lo señalado inicialmente sobre los dos antiguos negociadores de las disidencias de las FARC.

Los cinco nombres son:

  • Willinton Henao Gutiérrez, “Mocho Olmedo”, del Frente 33 de las disidencias.
  • Geovany Andrés Rojas, “Araña”, jefe de los Comandos de Frontera.
  • Carmen Evelio Castillo Carrillo, “Muñeca”, de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
  • Fredy Castillo Carrillo, “Pinocho”, también vinculado con esa organización.
  • Gabriel Yepes Mejía, “HH”, dirigente de Comuneros del Sur, facción separada del ELN.

“Mocho Olmedo”, “Araña” y “Muñeca” están detenidos. Los otros dos deberán ser localizados antes de que pueda materializarse su entrega a las autoridades estadounidenses.

Por ello, técnicamente no puede afirmarse que los cinco vayan a ser trasladados inmediatamente a Estados Unidos.

De La Espriella rompe con la política de paz de Petro

La decisión representa un cambio respecto a la estrategia aplicada durante la administración de Gustavo Petro, entre 2022 y 2026.

Durante su mandato, Petro impulsó la denominada política de “Paz Total”. El proyecto buscó negociar simultáneamente con guerrillas, disidencias y otras organizaciones armadas.

Algunos pedidos de extradición quedaron suspendidos porque los solicitados participaban en esos procesos.

De La Espriella anunció ahora el desmonte de ese modelo y aseguró que las conversaciones de paz no volverán a utilizarse como argumento para frenar la cooperación judicial internacional.

Según la Presidencia, el mandatario ha firmado más de 30 extradiciones durante sus primeros 16 días de gobierno. Esa cifra forma parte de la nueva política de seguridad y cooperación contra el narcotráfico impulsada desde su llegada al poder.

¿Quién es alias “Mocho Olmedo”?

Willinton Henao Gutiérrez, conocido como “Mocho Olmedo”, es identificado como uno de los principales dirigentes del Frente 33.

La estructura opera principalmente en la región del Catatumbo, cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela.

Henao fue detenido en febrero de 2025. Posteriormente, la Corte Suprema de Justicia emitió concepto favorable para su extradición.

Estados Unidos lo requiere por cargos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas y lavado de activos, de acuerdo con el expediente revisado por la justicia colombiana.

El gobierno de Petro suspendió temporalmente su entrega el 26 de junio de 2025.

La administración argumentó entonces que su participación era importante para las conversaciones con el Frente 33 y estableció que la extradición podría reactivarse si dejaba de contribuir con resultados verificables al proceso.

Con la nueva decisión presidencial, esa suspensión queda sin efecto.

Alias “Araña” enfrenta cargos por narcoterrorismo

El segundo caso destacado es el de Geovany Andrés Rojas, alias “Araña”.

Rojas fue uno de los dirigentes de los Comandos de Frontera y participó como representante en conversaciones entre el gobierno de Petro y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.

Fue detenido en 2025 mientras se encontraba vinculado a ese proceso de negociación.

Una corte federal estadounidense del Distrito Sur de California lo acusa de participar en una conspiración internacional para distribuir cocaína con conocimiento de que la droga sería introducida ilegalmente en Estados Unidos.

En marzo de 2025, fiscales estadounidenses añadieron además un cargo de narcoterrorismo. Según la acusación, habría proporcionado recursos a personas u organizaciones que sabía que participaban en actividades terroristas. Las acusaciones deberán ser demostradas ante un tribunal estadounidense.

La Corte Suprema colombiana dio concepto favorable a su extradición en octubre de 2025.

No todos los extraditables pertenecen a las FARC

Existe otra precisión importante.

Presentar a los cinco como “jefes guerrilleros de las FARC” sería incorrecto.

“Mocho Olmedo” y “Araña” sí están relacionados con estructuras surgidas de las disidencias de esa antigua guerrilla.

Sin embargo, “Muñeca” y “Pinocho” están vinculados con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas también como Los Pachenca.

Por su parte, “HH” dirige Comuneros del Sur, estructura que se separó del Ejército de Liberación Nacional.

Lo que comparten es que sus procesos de extradición habían sido vinculados a conversaciones desarrolladas durante la política de paz de Petro.

El acuerdo de paz de 2016 no incluyó a todos los combatientes

El origen de algunas de estas organizaciones se encuentra en las divisiones posteriores al histórico Acuerdo de Paz de 2016.

El pacto entre el gobierno colombiano y las FARC llevó a la desmovilización de miles de combatientes y al abandono formal de las armas por parte de la organización.

Sin embargo, algunos frentes rechazaron el acuerdo. Otros antiguos miembros regresaron posteriormente a las armas.

De ahí surgieron diferentes estructuras que suelen agruparse bajo el término de “disidencias”, aunque no forman una organización única.

Algunas se financian mediante narcotráfico, minería ilegal, extorsión y control de economías ilícitas.

Colombia fortalece cooperación militar con Estados Unidos

Las extradiciones a Estados Unidos ocurren además durante una rápida recomposición de la relación de seguridad entre Bogotá y Washington.

El general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur estadounidense, llegó a Colombia este miércoles 26 de agosto para reunirse con la nueva cúpula militar.

El objetivo anunciado por SOUTHCOM es discutir acciones conjuntas contra organizaciones vinculadas con narcotráfico y fortalecer la cooperación en seguridad.

La visita coincide con la reciente incorporación de Colombia a la coalición regional estadounidense contra los cárteles.

Washington también planteó este mes la posibilidad de realizar operaciones militares conjuntas con Colombia contra determinadas organizaciones armadas.

Eso supone un acercamiento considerable respecto a las tensiones que marcaron distintos momentos de la relación bilateral durante el gobierno de Petro.

Estados Unidos mantiene fuertes acusaciones contra grupos colombianos

El narcotráfico continúa siendo uno de los principales temas en la agenda entre ambos países.

Estados Unidos acusa a diferentes organizaciones colombianas de participar en producción y exportación de cocaína.

La administración de De La Espriella, por su parte, ha colocado la lucha contra las drogas entre las principales prioridades de seguridad.

La Presidencia asegura que durante los primeros 15 días del nuevo gobierno las fuerzas colombianas incautaron más de 12 toneladas de cocaína y realizaron más de 1,500 capturas relacionadas con narcotráfico. Estas cifras corresponden al balance presentado por el propio Ejecutivo.

La estrategia incluye extradiciones, operaciones contra laboratorios y mayor cooperación con agencias internacionales.

Extradiciones a Estados Unidos marcan cambio de estrategia

Las extradiciones a Estados Unidos de “Mocho Olmedo”, “Araña” y “Muñeca” podrán avanzar ahora que el Ejecutivo retiró las suspensiones relacionadas con los anteriores procesos de diálogo.

El escenario es diferente para “Pinocho” y “HH”.

Aunque el presidente autorizó su extradición, ambos están prófugos. Su entrega solo será posible después de una eventual captura.

La medida simboliza además el abandono de una parte central de la política de Gustavo Petro.

Mientras el anterior gobierno utilizó la suspensión de algunas extradiciones como herramienta para mantener negociaciones, De La Espriella apuesta por acelerar las entregas y reforzar la cooperación judicial y militar con Estados Unidos.

La eficacia de esa estrategia todavía deberá medirse por sus resultados.

Pero el cambio de rumbo ya es evidente: Bogotá ha vuelto a colocar la extradición entre sus principales instrumentos contra el narcotráfico y los grupos armados.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

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