Internacional

Kim Jong-un supervisa prueba de misil norcoreano

Kim Jong-un supervisa prueba de misil norcoreano desde el destructor Kang Kon, un buque de guerra de 5 mil toneladas que forma parte de los planes de Pyongyang para reforzar su marina con capacidad estratégica.

La agencia estatal norcoreana KCNA informó que las pruebas se realizaron el viernes.

El ejercicio incluyó el lanzamiento de un misil de crucero estratégico.

También se probaron cañones navales, ametralladoras automáticas y sistemas de guerra electrónica.

De acuerdo con medios internacionales, el objetivo fue evaluar la capacidad de combate del destructor Kang Kon.

Kim Jong-un ordenó que la embarcación sea incorporada al servicio activo de la marina norcoreana en menos de dos meses.

Kim Jong-un supervisa prueba de misil desde el Kang Kon

Kim Jong-un supervisa prueba de misil desde el destructor Kang Kon, una embarcación que ya había llamado la atención por un incidente durante su botadura.

El buque resultó dañado en 2025 durante una maniobra fallida.

Después fue reparado y presentado como parte de la nueva apuesta naval de Corea del Norte.

El Kang Kon lleva el nombre del primer jefe del Estado Mayor del Ejército Popular norcoreano.

Para Pyongyang, su entrada en servicio representa un paso en la modernización de su flota.

Corea del Norte busca fortalecer su marina

Corea del Norte ha concentrado durante años su estrategia militar en misiles balísticos, artillería y armas nucleares terrestres.

Sin embargo, en los últimos meses Kim Jong-un ha dado señales de querer ampliar el papel de la marina.

El objetivo es contar con buques capaces de portar armamento estratégico.

También busca reforzar la disuasión militar frente a Estados Unidos, Corea del Sur y sus aliados.

Según KCNA, Kim pidió acelerar la expansión y mantenimiento de una capacidad de combate confiable.

Kim Jong-un supervisa prueba de misil y sistemas navales

Kim Jong-un supervisa prueba de misil, pero el ejercicio no se limitó al lanzamiento.

También se revisaron sistemas de detección de blancos.

Además, se evaluó la integración de fuego naval y equipos de guerra electrónica.

Estos elementos son importantes porque permiten medir si el buque puede operar en escenarios de combate reales.

Para Corea del Norte, las pruebas buscan mostrar avance técnico y capacidad militar.

Para la región, representan una nueva señal de tensión.

El antecedente del destructor Choe Hyon

Las pruebas del Kang Kon ocurren poco después de la puesta en servicio del destructor Choe Hyon.

Ese buque también tiene un desplazamiento aproximado de 5 mil toneladas.

Kim Jong-un ha dicho que Corea del Norte planea construir al menos dos barcos de este tipo cada año.

También ha mencionado el desarrollo de buques más grandes, de hasta 10 mil toneladas.

Estos planes apuntan a una marina más fuerte y con mayor alcance operativo.

Pyongyang mantiene presión nuclear

Corea del Norte ha defendido su programa nuclear como una respuesta a lo que considera amenazas externas.

El régimen acusa a Estados Unidos de mantener una política hostil.

También señala los ejercicios militares conjuntos de Washington y Seúl como una provocación.

En ese contexto, el misil de crucero probado desde el Kang Kon refuerza el mensaje de disuasión de Pyongyang.

El gobierno norcoreano insiste en que no retomará conversaciones si la condición previa es la desnuclearización.

Kim Jong-un supervisa prueba de misil en medio de tensiones

Kim Jong-un supervisa prueba de misil en un momento marcado por la vigilancia regional.

Corea del Sur, Japón y Estados Unidos observan con preocupación los avances militares norcoreanos.

El desarrollo de una marina con capacidad estratégica podría ampliar los escenarios de riesgo.

También complica los esfuerzos diplomáticos para reducir tensiones en la península coreana.

Por ahora, Corea del Norte busca mostrar que su programa militar no se limita a tierra firme.

También quiere proyectar fuerza desde el mar.

Un mensaje militar y político

La prueba del Kang Kon tiene una lectura militar.

Pero también una lectura política.

Kim Jong-un busca mostrar control, avance tecnológico y capacidad de respuesta.

La reparación del destructor, tras su fallida botadura, también sirve como mensaje interno.

Pyongyang intenta presentar el incidente como un obstáculo superado.

Con estas pruebas, Corea del Norte vuelve a enviar una señal directa a sus rivales.

Su programa de armas sigue avanzando y ahora también mira hacia el poder naval.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

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