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Célula sintética completa abre nueva era científica

Célula sintética completa fue creada desde componentes químicos no vivos y logró reproducir funciones básicas de una célula natural, como alimentarse, crecer, copiar su ADN y dividirse.

El avance fue presentado por investigadores de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos.

El proyecto lleva el nombre de SpudCell.

De acuerdo con sus creadores, se trata de un sistema construido desde cero con componentes químicos no vivos.

La célula sintética puede completar un ciclo parecido al de una célula biológica.

Esto incluye crecer, adquirir recursos, replicar su genoma y dividirse.

Sin embargo, los científicos piden cautela.

El trabajo aún no ha sido publicado en una revista científica revisada por pares.

Célula sintética completa: qué logró el experimento

La célula sintética completa reproduce varios comportamientos esenciales de la vida celular.

Puede alimentarse en un entorno controlado.

También puede crecer y copiar su material genético.

Después, logra dividirse para generar nuevas estructuras.

Esto representa un paso importante para la biología sintética.

Hasta ahora, muchas funciones celulares podían reproducirse por separado en laboratorio.

La novedad es que SpudCell reúne varias de ellas en un mismo sistema químico.

No es una célula viva como las naturales

Aunque el avance es importante, SpudCell no debe confundirse con una célula viva totalmente autónoma.

Aún depende de un entorno preparado por los investigadores.

También necesita componentes externos para funcionar.

Entre sus limitaciones está que no posee un metabolismo independiente como el de las células naturales.

Tampoco puede reproducirse de manera indefinida.

Por eso, especialistas señalan que el avance acerca a la ciencia a la vida artificial, pero no significa que se haya creado vida plena.

Un genoma artificial mínimo

Una de las características más llamativas de SpudCell es su genoma reducido.

De acuerdo con la Universidad de Minnesota, tiene cerca de 90 mil pares de bases.

Esta cifra es mucho menor que los 3 mil millones de pares de bases del genoma humano.

También está por debajo de lo que algunos biólogos consideraban mínimo para una célula funcional.

En lugar de un solo cromosoma, el sistema usa siete plásmidos de ADN independientes.

Esta estructura permite programar funciones de forma modular.

Es decir, los científicos pueden modificar partes específicas sin alterar todo el sistema.

Célula sintética completa y división sin citoesqueleto

La célula sintética completa también llamó la atención por su forma de dividirse.

Las células naturales usan una estructura interna llamada citoesqueleto.

Esa estructura ayuda a organizar y separar la célula durante la división.

SpudCell funciona de otra manera.

Usa proteínas que se agrupan en la superficie de la membrana.

Cuando se acumulan, generan tensión mecánica hasta provocar la separación.

Este mecanismo permitió superar uno de los principales obstáculos de la biología sintética.

Selección y competencia en laboratorio

El equipo también observó un comportamiento parecido a la selección natural.

Mediante una modificación genética, logró que algunas células sintéticas crecieran más rápido.

Después de varias generaciones, esa variante superó a la original.

La ventaja aumentó cuando había menos nutrientes disponibles.

Para los investigadores, esto muestra que la competencia y la selección pueden operar en un sistema químico sintético.

Este punto es relevante porque acerca el experimento a dinámicas propias de la vida.

Pero todavía falta demostrar que el sistema pueda sostener evolución de manera más robusta.

Posibles aplicaciones en medicina e ingeniería

La célula sintética completa podría abrir nuevas posibilidades en medicina, biotecnología e ingeniería.

En el futuro, sistemas como SpudCell podrían producir moléculas terapéuticas con mayor precisión.

También podrían servir para fabricar materiales, fármacos o compuestos difíciles de obtener con química industrial tradicional.

Otra posible aplicación está en el estudio del origen de la vida.

Al construir sistemas parecidos a células desde componentes no vivos, los científicos pueden entender mejor cómo pudieron surgir los primeros procesos biológicos.

Expertos piden avanzar con responsabilidad

El avance también plantea preguntas éticas.

Crear sistemas cada vez más parecidos a la vida exige reglas claras.

La seguridad, la transparencia y el control del uso de estas tecnologías serán temas centrales.

Los investigadores han señalado que buscan impulsar una colaboración internacional.

También anunciaron la creación de Biotic, una organización sin fines de lucro dedicada al desarrollo responsable de células sintéticas.

El objetivo es evitar que estos avances queden solo en manos privadas o se desarrollen sin estándares comunes.

Célula sintética completa marca un inicio, no un final

La célula sintética completa representa un avance notable.

Pero todavía está lejos de convertirse en una tecnología práctica de producción masiva.

Los laboratorios aún deben mejorar su estabilidad.

También deben lograr que estos sistemas funcionen por más generaciones y con mayor autonomía.

Aun así, SpudCell muestra que algunas funciones básicas de la vida pueden diseñarse desde la química.

El hallazgo no cierra el misterio de la vida.

Pero abre una puerta que hasta hace poco parecía ciencia ficción.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

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