La crisis financiera de Petroperú volvió a escalar este martes luego de que su presidente, Roger Arévalo, reiterara ante el Congreso el pedido de un financiamiento por más de 2.000 millones de dólares para sostener las operaciones de la empresa y evitar la paralización de sus principales refinerías.
Tras acudir a la Comisión de Presupuesto del Parlamento peruano, Arévalo señaló que la estatal necesita ese monto como capital de trabajo y planteó que el respaldo se obtenga mediante créditos de la banca privada con garantía contingente del Estado. Según dijo, la decisión debe tomarla cuanto antes el gobierno transitorio de José María Balcázar, que concluye funciones en julio.
Petroperú advierte riesgo de paralización en Talara y Conchán
La alerta más grave lanzada por Arévalo fue que la refinería de Iquitos ya se encuentra paralizada por falta de combustible y que las plantas de Talara y Conchán también están en riesgo de detenerse. El directivo advirtió que, si no se toman medidas urgentes, Perú podría enfrentar escasez de combustibles desde los primeros días de mayo.
La refinería de Talara es la más grande del país y una de las piezas centrales del sistema energético peruano. Por eso, una eventual paralización tendría impacto no solo en la operación de Petroperú, sino también en el abastecimiento nacional.
La deuda de Petroperú roza los 7.900 millones de dólares
Durante su exposición ante el Congreso, Arévalo detalló que la deuda de Petroperú ascendía a 7.899 millones de dólares hasta febrero de este año. Añadió que las pérdidas acumuladas en los últimos cuatro años llegaron a 2.500 millones de dólares, lo que confirma la magnitud de la crisis que atraviesa la petrolera estatal.
Medios peruanos y regionales coinciden en que la situación se agravó en los últimos años tras la costosa modernización de la refinería de Talara, junto con problemas de gestión, financiamiento y pérdida de grado de inversión.
El gobierno evalúa una salida financiera
Arévalo sostuvo que la fórmula planteada no sería un desembolso directo del Estado, sino un esquema parecido a una asociación público-privada, con créditos de capital privado y una garantía estatal en caso de contingencia. Esa ruta busca dar oxígeno financiero inmediato a la empresa sin convertir el rescate en un aporte fiscal directo.
Hasta ahora, el Ejecutivo no ha anunciado una decisión definitiva, pero el presidente de Petroperú aseguró que el gobierno conoce la gravedad del problema y que debe actuar con rapidez si quiere evitar una crisis de abastecimiento.
Una crisis energética con efecto nacional
La advertencia de Petroperú coloca a Perú ante un escenario delicado. Si la empresa no consigue recursos de emergencia en el corto plazo, la paralización de refinerías podría traducirse en una afectación directa sobre el suministro de combustibles en varias regiones del país.
Más allá del rescate financiero inmediato, el caso reabre el debate sobre la viabilidad de Petroperú, la gestión de sus activos y el costo que ha tenido para el Estado sostener a una empresa estratégica que sigue atrapada entre la deuda, las pérdidas y la presión por mantener operativa la red energética nacional.
Escrito por Juan Antonio Roman Morales













Deja una respuesta