Quito, Ecuador.– Miles de docentes se manifestaron este sábado en la capital ecuatoriana para rechazar un acuerdo ministerial que amplía las actividades escolares a los sábados, medida que consideran contraria a la legislación laboral vigente.
La movilización fue encabezada por la Unión Nacional de Educadores (UNE), cuyos integrantes marcharon hasta la Corte Constitucional para exigir la revisión del acuerdo y solicitar que sea declarado inconstitucional.
Docentes rechazan ampliación de la jornada laboral
El presidente de la UNE, Andrés Quishpe, afirmó que los maestros no se oponen a las actividades extracurriculares, pero sí a que estas impliquen una extensión de la jornada laboral sin una compensación económica adicional.
Según explicó, la Constitución y las leyes ecuatorianas establecen una jornada de trabajo de 40 horas semanales y ocho horas diarias para los servidores públicos.
«Si hay más horas de trabajo, la ley establece que deben pagarse como horas extraordinarias», sostuvo el dirigente durante la protesta.
Advierten nuevas movilizaciones
Quishpe señaló que el gremio magisterial analiza emprender nuevas acciones de protesta si el Gobierno no atiende sus demandas.
Entre las medidas contempladas se encuentran movilizaciones permanentes, acciones legales y la posibilidad de impulsar procesos de revocatoria de mandato contra las autoridades responsables de la política educativa.
Además, indicó que el movimiento cuenta con el respaldo de diversas organizaciones sociales e indígenas del país.
Organizaciones sociales respaldan protestas
La manifestación reunió también a representantes de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari), la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), el Frente Popular y colectivos de pacientes con enfermedades catastróficas.
Los participantes coincidieron en exigir mayor inversión en educación pública y mejores condiciones laborales para los docentes.
Piden más presupuesto para educación
Los maestros demandaron al Gobierno ecuatoriano incrementar los recursos destinados al sistema educativo nacional.
Asimismo, cuestionaron el argumento oficial de que las actividades sabatinas contribuirían a prevenir problemas sociales como el reclutamiento de menores por grupos criminales.
Quishpe aseguró que estas problemáticas tienen causas más profundas relacionadas con la pobreza, la migración y la falta de oportunidades para niños y jóvenes.
Debate sobre la política educativa
La controversia surge en un momento en que el Gobierno ecuatoriano impulsa reformas para fortalecer la participación estudiantil en actividades académicas, deportivas y culturales fuera del horario habitual.
Sin embargo, los docentes consideran que cualquier modificación debe respetar los derechos laborales establecidos en la legislación nacional.
Mientras tanto, la Corte Constitucional podría convertirse en el escenario donde se defina la legalidad del acuerdo ministerial que ha generado el rechazo del sector educativo.














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