Las autoridades de ambos países compraron yenes en el mercado de divisas después de que la moneda japonesa superó las 163 unidades por dólar.
La intervención conjunta sobre el yen permitió a Japón y Estados Unidos frenar la rápida caída de la moneda japonesa frente al dólar.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, confirmó que la operación ocurrió el viernes 31 de julio. Tokio compró yenes en coordinación con el Departamento del Tesoro estadounidense.
El Gobierno japonés tomó la decisión ante la volatilidad y los movimientos desordenados del mercado cambiario. Katayama también advirtió que ambos países podrían aplicar nuevas medidas.
Las autoridades no revelaron el monto utilizado durante la operación.
Intervención conjunta sobre el yen fortalece la moneda japonesa
Antes de la intervención, el dólar superó las 163 unidades por yen. La moneda japonesa no registraba un nivel tan bajo en cerca de cuatro décadas.
Después de la operación, el tipo de cambio descendió hasta situarse cerca de los 156 yenes por dólar. Este movimiento representó una recuperación importante para la divisa japonesa.
Un yen débil aumenta el costo de los productos que Japón compra en el extranjero. El país depende de las importaciones de energía, alimentos y materias primas.
Por ello, una depreciación prolongada puede elevar la inflación. También reduce el poder adquisitivo de los hogares y aumenta los costos de producción de las empresas.
El Ministerio de Finanzas de Japón publica de forma periódica información sobre sus operaciones en el mercado cambiario.
Estados Unidos respalda la intervención sobre el yen
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, respaldó las medidas adoptadas por Japón.
Bessent afirmó que Washington podría participar en nuevas operaciones coordinadas si regresa la volatilidad. También destacó la comunicación entre el Tesoro, el Ministerio de Finanzas y el Banco de Japón.
Sin embargo, una intervención cambiaria no garantiza una recuperación permanente de la moneda.
El comportamiento del yen también depende de las tasas de interés, la inflación y el crecimiento económico. Las políticas fiscales de Japón y Estados Unidos también influyen en su cotización.
La medida ocurre en un escenario de cambios en el comercio internacional. Puedes consultar también nuestra nota sobre los nuevos aranceles aplicados por Estados Unidos.
Primera operación coordinada desde 1998
La intervención conjunta sobre el yen representa una acción poco habitual entre Tokio y Washington.
La última compra bilateral de yenes ocurrió en junio de 1998. En aquella ocasión, las autoridades estadounidenses utilizaron 833 millones de dólares para adquirir moneda japonesa.
Varios países también intervinieron en 2011, después del terremoto y tsunami que afectaron a Japón. Sin embargo, aquella operación tenía un objetivo diferente.
En ese momento, las autoridades buscaban frenar una apreciación excesiva del yen. La intervención actual pretende fortalecerlo frente al dólar.
Japón quiere contener el encarecimiento de sus importaciones. Estados Unidos, por su parte, puede beneficiarse de un dólar menos fuerte frente a la moneda japonesa.
Tokio y Washington podrían intervenir nuevamente
Katayama aseguró que Japón no dudará en tomar nuevas medidas si el mercado vuelve a registrar movimientos excesivos.
Bessent también expresó su disposición para mantener la coordinación. No obstante, ninguno de los dos gobiernos anunció un nivel específico que active otra operación.
Los inversionistas observarán si la recuperación del yen se mantiene durante las próximas jornadas. También seguirán las decisiones del Banco de Japón y de la Reserva Federal estadounidense.
Por ahora, la intervención conjunta sobre el yen logró detener parte de la caída. Su efecto a largo plazo dependerá de las políticas monetarias y de la confianza de los mercados.



