Kim Jong-un y Trump: Pyongyang no confirma contacto
SEÚL, Corea del Sur.— Kim Jong-un y Trump vuelven al centro de la atención internacional. Sin embargo, Pyongyang no confirmó los recientes contactos que el presidente estadounidense asegura haber mantenido con el líder norcoreano.
Kim Yo-jong, hermana de Kim Jong-un y una de las figuras más influyentes del gobierno norcoreano, dijo no tener conocimiento de esas comunicaciones.
Sus declaraciones contrastan con las afirmaciones realizadas por Donald Trump durante los últimos días. El mandatario estadounidense aseguró que Kim respondió a sus intentos de acercamiento. También expresó su intención de reunirse con él antes de que termine 2026.
Kim Jong-un y Trump generan nuevas dudas
Kim Yo-jong abordó el supuesto contacto mediante un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA.
La funcionaria señaló que no tenía información sobre una comunicación reciente entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos. No obstante, evitó cerrar por completo la puerta a un nuevo diálogo.
Trump había asegurado previamente que recibió una respuesta de Kim Jong-un.
El presidente estadounidense calificó de forma positiva el estado de los posibles intercambios. Sin embargo, no explicó cómo ocurrieron ni reveló el contenido de los mensajes.
La falta de confirmación desde Pyongyang mantiene abierta una pregunta: ¿existe realmente un nuevo canal de comunicación entre ambos gobiernos?
Por ahora, Corea del Norte no lo reconoce públicamente.
Trump quiere reunirse con Kim Jong-un este año
Donald Trump afirmó este miércoles que espera reunirse con Kim Jong-un antes de finalizar 2026.
El mandatario mantiene interés en recuperar la diplomacia personal que desarrolló con el líder norcoreano durante su primer gobierno.
Medios estadounidenses también han informado que Trump pidió a sus colaboradores explorar un posible encuentro durante el otoño.
Una de las posibilidades sería aprovechar un viaje presidencial a Asia durante los próximos meses. Sin embargo, todavía no existe una cumbre confirmada.
Trump y Kim mantuvieron tres encuentros presenciales entre 2018 y 2019.
Las reuniones generaron grandes expectativas sobre una posible desnuclearización de la península coreana. Sin embargo, el proceso terminó estancado sin alcanzar un acuerdo definitivo.
Relación personal entre Kim y Trump sigue abierta
Aunque Pyongyang puso en duda los contactos recientes, Kim Yo-jong destacó la relación personal entre los dos líderes.
Según la funcionaria, el vínculo entre Kim Jong-un y Trump continúa en buenos términos.
Esta diferencia resulta importante para entender la postura norcoreana.
Pyongyang separa la relación personal entre ambos dirigentes de la política exterior estadounidense. Corea del Norte continúa considerando hostil la estrategia de Washington hacia el país.
Ese escenario permite mantener abierta una posible vía diplomática. Sin embargo, no garantiza que Corea del Norte acepte nuevas negociaciones.
Estados Unidos reduce ejercicios con Corea del Sur
El acercamiento ocurre mientras Washington modifica sus maniobras militares con Corea del Sur.
Estados Unidos y Seúl acordaron reducir los ejercicios anuales Ulchi Freedom Shield de 11 a cinco días. También disminuirán parte del entrenamiento de campo.
Trump había ordenado reducir de forma considerable la participación estadounidense.
El presidente considera que las maniobras son costosas y pueden dificultar sus intentos de acercamiento con Corea del Norte.
Corea del Sur espera que la decisión facilite una nueva etapa diplomática.
Sin embargo, Corea del Norte no interpretó la reducción como un cambio suficiente.
Pyongyang sigue considerando provocadores los ejercicios
Kim Yo-jong restó importancia al recorte de las maniobras.
La dirigente afirmó que Corea del Norte presta más atención a la continuidad de los ejercicios que a su duración.
Pyongyang considera estas operaciones militares una amenaza para su seguridad. También sostiene que mantienen una naturaleza ofensiva, incluso con una menor escala.
Por ello, la reducción anunciada por Estados Unidos no ha provocado todavía un cambio público en la posición norcoreana.
La situación muestra los límites de los gestos realizados hasta ahora.
Washington busca reducir tensiones. Pyongyang, en cambio, exige cambios más profundos en la política estadounidense.
Corea del Sur apuesta por recuperar el diálogo
Seúl observa los movimientos con interés.
El gobierno del presidente Lee Jae Myung impulsa una política destinada a reducir las tensiones con Corea del Norte.
Lee también ha pedido retomar el diálogo para avanzar hacia una paz permanente en la península.
Corea del Sur espera que la reducción de los ejercicios militares permita recuperar las conversaciones entre Washington y Pyongyang.
Hasta ahora, Corea del Norte no ha aceptado públicamente esa propuesta.
El programa nuclear sigue como principal obstáculo
Una eventual reunión entre Kim Jong-un y Trump tendría que enfrentar un escenario distinto al de 2018.
Corea del Norte ha ampliado su programa nuclear y reforzado sus capacidades militares durante los últimos años.
Trump afirmó esta semana que Pyongyang dispone de 57 armas nucleares. Las autoridades estadounidenses no publican normalmente una cifra oficial sobre el arsenal norcoreano. Estimaciones externas sitúan el número dentro de un rango amplio.
Además, Corea del Norte ha fortalecido sus relaciones con Rusia y China.
Estos cambios podrían dificultar que Washington vuelva a colocar la desnuclearización total como condición central de cualquier acuerdo.
¿Habrá una nueva reunión entre Kim y Trump?
Por ahora, no existe una fecha confirmada.
Trump dice querer un encuentro antes de terminar el año. También sostiene que recibió una respuesta positiva del líder norcoreano.
Pyongyang ofrece una versión más cautelosa.
Kim Yo-jong afirma desconocer esos contactos, pero al mismo tiempo reconoce que la relación personal entre ambos dirigentes sigue siendo favorable.
Eso mantiene abierta la posibilidad de un nuevo acercamiento.
Sin embargo, una buena relación entre Kim Jong-un y Trump no elimina las diferencias sobre armas nucleares, sanciones y ejercicios militares.
Las próximas semanas mostrarán si las declaraciones se convierten en negociaciones reales o permanecen como señales políticas entre Washington y Pyongyang.
Escrito por Juan Antonio Roman Morales



