Debate climático queda relegado en elecciones de Brasil
Brasilia, Brasil.— El debate climático ocupa un lugar secundario en la campaña presidencial de Brasil pese al impacto creciente de sequías, incendios, inundaciones y temperaturas extremas en el país.
Los programas de los principales candidatos incluyen propuestas relacionadas con medio ambiente y energía, pero organizaciones ambientalistas consideran que la crisis climática no ha ocupado un papel central en la disputa electoral.
Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro y Augusto Cury presentan enfoques diferentes sobre protección ambiental, producción de petróleo y transición energética.
Debate climático pierde espacio en la campaña
El Observatorio del Clima, una red formada por organizaciones socioambientales y centros de investigación, analizó los programas de los principales candidatos.
La organización considera que Lula presenta el plan climático más estructurado entre los aspirantes con mayor intención de voto.
Sin embargo, también identifica contradicciones dentro de sus propuestas.
Greenpeace Brasil ha señalado, por su parte, que la agenda socioambiental continúa lejos de ocupar una posición prioritaria en buena parte del debate electoral.
Estas evaluaciones corresponden a organizaciones ambientalistas y forman parte del análisis público de los programas de campaña.
Lula propone proteger bosques y ampliar renovables
El programa de Lula incluye medidas para fortalecer la gobernanza ambiental y combatir la destrucción de los bosques.
Durante su actual Gobierno también se han reforzado diferentes políticas destinadas a disminuir la deforestación en la Amazonia.
Su candidatura plantea ampliar las energías renovables y mantener objetivos relacionados con la protección forestal.
Sin embargo, la política petrolera continúa siendo uno de los principales puntos de crítica de organizaciones ambientales.
Producción de petróleo genera críticas
El Gobierno de Lula mantiene su respaldo a la exploración de nuevas reservas de petróleo.
Uno de los proyectos más controvertidos se encuentra frente a la desembocadura del río Amazonas.
Petrobras obtuvo autorización en 2025 para realizar actividades exploratorias en la zona y posteriormente informó sobre indicios de hidrocarburos.
Organizaciones ambientales consideran que ampliar la producción petrolera contradice los compromisos climáticos del país.
El Gobierno sostiene que Brasil puede continuar produciendo hidrocarburos mientras avanza simultáneamente hacia una matriz energética más limpia.
Flávio Bolsonaro propone ampliar petróleo y gas
Flávio Bolsonaro también defiende la expansión de la producción de petróleo y gas natural.
Su programa plantea tratar los recursos ambientales como activos estratégicos para el desarrollo económico.
También propone revisar competencias de organismos ambientales e indígenas que, según su campaña, generan duplicidades administrativas.
El Observatorio del Clima cuestiona esa propuesta y advierte que podría reducir la capacidad de fiscalización de algunas instituciones.
La candidatura de Bolsonaro también ha mostrado apertura hacia la explotación mediante fracturación hidráulica, conocida como fracking.
Organizaciones cuestionan postura ambiental de Bolsonaro
Greenpeace y otras organizaciones ambientalistas han criticado el historial parlamentario de Flávio Bolsonaro en temas relacionados con protección ambiental.
También cuestionan declaraciones realizadas durante la campaña contra algunos organismos de fiscalización.
Bolsonaro sostiene que el desarrollo económico y la conservación ambiental pueden coexistir mediante tecnología, incentivos y cambios regulatorios.
Su programa incluye propuestas contra la deforestación ilegal, aunque plantea un enfoque diferente al del actual Gobierno.
Augusto Cury presenta propuestas generales
El escritor y psiquiatra Augusto Cury, que aparece detrás de Lula y Bolsonaro en las encuestas, también incluye medidas ambientales en su programa.
Entre ellas se encuentran el impulso a las energías renovables y acciones para prevenir incendios y desastres naturales.
Sin embargo, especialistas consultados por organizaciones ambientales consideran que muchas de estas propuestas carecen de detalles sobre su aplicación.
Cury vincula la política ambiental con modernización económica, innovación tecnológica y desarrollo productivo.
Congreso será clave para política ambiental
La elección presidencial coincide con la renovación completa de los 513 escaños de la Cámara de Diputados.
También estarán en disputa 54 de los 81 puestos del Senado.
La composición del próximo Congreso será determinante para aprobar leyes relacionadas con protección ambiental, derechos indígenas, explotación de recursos naturales y política energética.
Organizaciones indígenas y ambientales han cuestionado diversas decisiones tomadas por la actual legislatura.
Al mismo tiempo, sectores vinculados al agronegocio mantienen una importante representación dentro del Congreso brasileño.
Amazonia sigue en el centro de las decisiones
Brasil alberga aproximadamente el 60 % de la selva amazónica, por lo que sus políticas ambientales tienen consecuencias internacionales.
El próximo Gobierno deberá enfrentar asuntos como deforestación, incendios, adaptación a eventos extremos y transición energética.
También deberá definir el futuro de nuevas explotaciones petroleras y el papel de los combustibles fósiles dentro de la economía brasileña.
Aunque el debate climático no ha dominado la campaña presidencial, las decisiones del próximo Gobierno y del nuevo Congreso tendrán efectos importantes sobre la política ambiental de Brasil durante los siguientes años.
Escrita por Juan Antonio Roman Morales



