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Aranceles de Trump a Brasil: Flávio culpa a Lula

SÃO PAULO, Brasil.— Los aranceles de Trump a Brasil se convirtieron en uno de los nuevos frentes de la campaña presidencial. El senador Flávio Bolsonaro responsabilizó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva por el endurecimiento comercial de Estados Unidos y aseguró que la política exterior brasileña contribuyó a provocar las medidas.

Durante una entrevista con TV Globo este viernes 28 de agosto, el candidato del Partido Liberal sostuvo que Lula buscó la confrontación con Washington mediante críticas contra el Gobierno de Donald Trump. Flávio también rechazó que él o su hermano Eduardo Bolsonaro hayan pedido sanciones comerciales contra empresas brasileñas.

Sin embargo, los documentos oficiales estadounidenses muestran un panorama más amplio. La actual sobretasa del 25 % fue adoptada después de una investigación comercial que citó cuestiones como comercio digital, sistemas de pagos electrónicos, aranceles preferenciales, propiedad intelectual, acceso del etanol estadounidense y deforestación ilegal.

Aranceles de Trump a Brasil entran en campaña

Flávio Bolsonaro utilizó su entrevista televisiva para responsabilizar políticamente al actual mandatario brasileño.

Según el senador, los enfrentamientos verbales de Lula con miembros del Gobierno estadounidense contribuyeron al deterioro de la relación bilateral.

Entre sus argumentos recordó las críticas del presidente brasileño hacia el secretario de Estado, Marco Rubio.

Flávio dijo que transmitió esa interpretación a funcionarios estadounidenses durante sus conversaciones en Washington.

Su tesis es que Lula tendría incentivos electorales para mantener una confrontación con Trump y presentarse ante los votantes como defensor de la soberanía brasileña.

La declaración forma parte de una disputa que lleva meses.

Lula, por su parte, ha acusado al entorno de Bolsonaro de incentivar la presión estadounidense contra Brasil para beneficiar políticamente al expresidente Jair Bolsonaro y atacar al Supremo Tribunal Federal.

Flávio Bolsonaro sí hizo gestiones en Washington

Aunque niega haber solicitado nuevos aranceles, Flávio Bolsonaro ha mantenido contactos directos con autoridades estadounidenses.

En julio viajó a Washington e intentó convencer a la administración Trump de retrasar durante 180 días la entrada en vigor de una nueva tarifa del 25 %.

El senador argumentó que aplicar la medida antes de las elecciones brasileñas podía terminar beneficiando electoralmente a Lula.

Reuters informó entonces que Flávio presentó formalmente sus argumentos ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.

Por tanto, existe evidencia de que participó activamente en conversaciones sobre los aranceles, pero esa gestión documentada buscaba posponerlos, no solicitar su aplicación.

La discusión política está precisamente en qué ocurrió antes.

Lula sostiene que el acercamiento de la familia Bolsonaro con Washington ayudó a crear el ambiente que desembocó en las medidas.

Flávio rechaza esa interpretación.

¿Por qué Estados Unidos impuso el actual arancel del 25 %?

Aquí existe una diferencia importante entre el argumento electoral y la justificación jurídica.

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, conocida como USTR, anunció el 15 de julio de 2026 una sobretasa adicional del 25 % para determinados productos brasileños.

La medida comenzó a aplicarse el 22 de julio.

Según el documento oficial estadounidense, fue resultado de una investigación iniciada un año antes bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

Washington enumeró varias razones.

Entre ellas aparecen el tratamiento del comercio digital y los servicios de pago electrónico, determinados aranceles preferenciales otorgados por Brasil, protección insuficiente de propiedad intelectual, acceso al mercado brasileño del etanol estadounidense y problemas de aplicación de las leyes contra la deforestación ilegal.

Por ello, los documentos formales no presentan los insultos o declaraciones de Lula como la causa jurídica de la tarifa actual del 25 %.

La afirmación de Flávio Bolsonaro debe entenderse como su interpretación política de cómo se deterioraron las relaciones entre ambos gobiernos.

El Pix también estuvo bajo la lupa de Washington

Uno de los asuntos más sensibles de la investigación fue el sistema brasileño de pagos instantáneos Pix.

Estados Unidos examinó si determinadas políticas brasileñas perjudicaban a proveedores estadounidenses de servicios electrónicos y pagos digitales.

Durante la entrevista, Flávio Bolsonaro aseguró que no negociaría el Pix si llegara a la Presidencia.

Defendió el sistema como una herramienta brasileña que debe permanecer sin costos para los usuarios.

El tema es políticamente sensible porque el sistema es utilizado diariamente por millones de brasileños.

El Gobierno de Lula también ha rechazado la idea de que Brasil discrimine injustamente a empresas estadounidenses mediante el Pix.

Existe además otro arancel del 12.5 %

Los aranceles de Trump a Brasil no se limitan a la medida del 25 %.

Estados Unidos estableció en julio otra sobretasa de 12.5 % para determinados productos brasileños bajo una investigación relacionada con trabajo forzado en las cadenas internacionales de suministro.

Sin embargo, esta segunda medida no fue diseñada exclusivamente contra Brasil.

El Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios brasileño explica que la investigación abarcó a los 60 mayores socios comerciales de Estados Unidos.

La tarifa del 12.5 % fue aplicada a 41 economías, mientras otras 19 recibieron una tasa del 10 %.

En ciertos productos brasileños afectados por ambas medidas, la sobretasa combinada puede alcanzar el 37.5 %.

Los aranceles del 50 % de 2025 fueron diferentes

La controversia actual también suele mezclarse con los aranceles que Trump anunció contra Brasil en 2025.

Aquella medida tenía una naturaleza jurídica y política diferente.

El 30 de julio de 2025, la Casa Blanca anunció un arancel adicional del 40 % que, sumado a otra tarifa vigente, llevaba el gravamen hasta el 50 % para determinados productos brasileños.

En aquella ocasión, la propia administración Trump vinculó explícitamente la decisión con lo que calificó como persecución política contra Jair Bolsonaro y sus seguidores.

Ese es el antecedente que fortalece el argumento de Lula de que la familia Bolsonaro y la situación judicial del expresidente influyeron en la política comercial estadounidense hacia Brasil.

Pero esas tarifas fueron impuestas mediante la International Emergency Economic Powers Act, IEEPA.

El escenario cambió en febrero de 2026.

Suprema Corte de EEUU invalidó el mecanismo usado en 2025

La Corte Suprema estadounidense resolvió el 20 de febrero de 2026 que la IEEPA no otorga al presidente autoridad para imponer aranceles.

La decisión invalidó el fundamento legal utilizado para una amplia serie de tarifas de Trump, incluidas las medidas de emergencia aplicadas contra Brasil.

Posteriormente, la administración estadounidense recurrió a otras herramientas legales.

Entre ellas está precisamente la Sección 301 utilizada para imponer el actual 25 % sobre determinados productos brasileños.

Por eso, periodísticamente conviene no presentar las medidas de 2025 y 2026 como un único arancel continuo.

Son decisiones diferentes, con bases jurídicas y justificaciones distintas.

¿Cuánto comercio brasileño está realmente afectado?

Tampoco todos los productos exportados por Brasil a Estados Unidos enfrentan las nuevas tarifas.

Según un análisis oficial del Ministerio de Desarrollo brasileño, las medidas estadounidenses anunciadas en julio alcanzan aproximadamente 23.1 % de las exportaciones brasileñas hacia ese mercado.

Productos importantes recibieron excepciones.

Reuters informó que entre los bienes exentos de la medida del 25 % están exportaciones relevantes como café, carne bovina, tierras raras y determinadas piezas aeronáuticas.

Esto no elimina el impacto económico.

Sectores como muebles, calzado, maquinaria, azúcar y determinados productos industriales enfrentan mayores costos para competir en el mercado estadounidense.

Lula y Flávio se culpan mutuamente

La controversia se ha convertido en un problema electoral porque ambos candidatos intentan responsabilizar al adversario.

Lula argumenta que los Bolsonaro internacionalizaron conflictos políticos internos brasileños y buscaron apoyo de Trump durante los procesos contra Jair Bolsonaro.

Flávio responde que la responsabilidad recae en Lula por mantener una política exterior de confrontación con Washington.

Una encuesta Quaest citada por Reuters en julio mostró que 47 % de los brasileños coincidía entonces con la interpretación de Lula, mientras 35 % se identificaba con la versión de Flávio de que había intentado evitar las tarifas.

Con la campaña formalmente en marcha, ambos tienen incentivos para mantener el tema en el centro de la discusión.

Brasil entra en una campaña cada vez más polarizada

Lula y Flávio Bolsonaro llegan a la recta electoral como los principales representantes de dos bloques políticos enfrentados.

Brasil celebrará la primera vuelta presidencial el 4 de octubre. Si ningún candidato obtiene mayoría absoluta de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre.

La propaganda electoral gratuita comenzó este viernes en televisión y radio.

La campaña de Lula ya utiliza controversias relacionadas con la familia Bolsonaro, mientras el PL prepara ataques contra la gestión económica y política del actual presidente.

Los aranceles ofrecen a ambas campañas un tema que combina economía, soberanía y relaciones internacionales.

Aranceles de Trump a Brasil tienen causas más complejas

Los aranceles de Trump a Brasil probablemente seguirán ocupando espacio durante la campaña.

Flávio Bolsonaro tiene razón en un punto verificable: ha intentado convencer a Washington de retrasar o evitar algunas de las medidas más recientes.

Sin embargo, su afirmación de que Lula provocó las tarifas mediante ataques e insultos constituye una interpretación política, no la explicación oficial completa ofrecida por Estados Unidos.

La actual tarifa del 25 % está formalmente sustentada por Washington en una investigación comercial que abarca pagos digitales, aranceles, propiedad intelectual, etanol y deforestación.

A su vez, tampoco puede ignorarse que Trump utilizó en 2025 la situación judicial de Jair Bolsonaro como argumento explícito para aplicar fuertes aranceles a Brasil.

Así, la disputa tiene dos niveles.

Uno es económico y jurídico.

El otro es electoral.

A poco más de un mes de las elecciones, Lula y Flávio Bolsonaro intentan convencer a los brasileños de que el adversario es responsable del deterioro comercial con Estados Unidos.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

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