Internacional

Corea del Sur anuncia ejercicios militares con EEUU y Japón

SEÚL, Corea del Sur.— Freedom Edge 2026 reunirá en septiembre a Corea del Sur, Estados Unidos y Japón en nuevas maniobras militares conjuntas destinadas a reforzar su capacidad de respuesta frente a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte.

El ejercicio se desarrollará del 7 al 11 de septiembre en aguas internacionales al este y al sur de la isla surcoreana de Jeju, informó este viernes 28 de agosto el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur.

Las maniobras llegan después de que Washington redujera considerablemente otro importante ejercicio con Seúl, en un aparente gesto del presidente Donald Trump para facilitar un eventual regreso al diálogo con el líder norcoreano Kim Jong Un.

Freedom Edge 2026 se realizará durante cinco días

El Estado Mayor Conjunto surcoreano describió Freedom Edge 2026 como un entrenamiento de carácter defensivo.

Según Seúl, el objetivo es fortalecer la capacidad conjunta de los tres países frente a los programas nucleares y de misiles balísticos de Corea del Norte.

Las operaciones se desarrollarán durante cinco días alrededor de Jeju, sin ingresar en aguas territoriales norcoreanas.

El ejercicio es multidominio. Esto significa que combina operaciones navales, aéreas y otras áreas de defensa en un mismo escenario.

Entre las actividades realizadas en ediciones anteriores figuran defensa contra misiles balísticos, guerra antisubmarina, vigilancia marítima y coordinación entre aeronaves y buques de guerra.

También se han incluido entrenamientos relacionados con defensa aérea y capacidades cibernéticas.

Corea del Sur afirma que las maniobras son defensivas

Seúl insiste en que Freedom Edge no prepara un ataque contra Corea del Norte.

El Estado Mayor Conjunto señaló que el ejercicio busca responder a amenazas nucleares y de misiles y contribuir a la paz y estabilidad regional.

Pyongyang sostiene una interpretación distinta.

Corea del Norte ha denunciado repetidamente los ejercicios entre Washington, Seúl y Tokio como una demostración militar hostil y los considera parte de una estrategia destinada a aumentar la presión sobre su territorio.

El gobierno norcoreano también ha acusado anteriormente a Estados Unidos de utilizar la cooperación trilateral para contener a China y aumentar la presión sobre Rusia.

Estas afirmaciones corresponden a la posición de Pyongyang y contrastan con la explicación defensiva ofrecida por los tres países participantes.

Freedom Edge nació tras la cumbre de Camp David

La primera edición del ejercicio tuvo lugar en junio de 2024.

Su creación siguió al fortalecimiento de la cooperación entre Estados Unidos, Corea del Sur y Japón acordado durante la cumbre de Camp David de agosto de 2023.

Los tres países decidieron entonces aumentar el intercambio de información y realizar entrenamientos militares de forma más regular.

Freedom Edge amplió ejercicios anteriores al combinar simultáneamente capacidades aéreas y navales.

La cooperación tiene especial relevancia por las históricas tensiones políticas entre Japón y Corea del Sur.

Washington considera que una coordinación más estrecha entre ambos aliados mejora su capacidad para detectar y responder a lanzamientos de misiles norcoreanos.

EEUU redujo Ulchi Freedom Shield por orden de Trump

El anuncio de Freedom Edge 2026 llama especialmente la atención porque Washington acaba de reducir otro de sus grandes ejercicios militares en la península.

Estados Unidos y Corea del Sur tenían previsto realizar Ulchi Freedom Shield durante 11 días.

Sin embargo, Trump ordenó reducir las maniobras de forma sustancial.

El entrenamiento terminó después de solo cinco días, el 21 de agosto, seis días antes de lo previsto.

El mandatario estadounidense consideró que el ejercicio podía enviar un mensaje hostil a Corea del Norte mientras intenta reactivar sus contactos con Kim Jong Un.

La reducción también incluyó menos entrenamientos de campo.

Trump busca volver a negociar con Kim Jong Un

Trump ha manifestado interés en recuperar el diálogo directo con el dirigente norcoreano.

Ambos mantuvieron encuentros históricos durante el primer mandato del republicano.

Se reunieron en Singapur en 2018 y en Hanói en 2019. También protagonizaron un encuentro en la frontera intercoreana.

Sin embargo, las negociaciones terminaron estancadas por las diferencias sobre el programa nuclear norcoreano y el levantamiento de sanciones.

Durante los últimos años, Corea del Norte amplió considerablemente su arsenal y estrechó su cooperación militar y diplomática con Rusia.

Trump considera que su relación personal con Kim podría permitir retomar las conversaciones.

Pyongyang, por ahora, no ha respondido favorablemente.

Corea del Norte rechaza el gesto de Washington

La reducción de Ulchi Freedom Shield no produjo una apertura inmediata.

Corea del Norte afirmó que acortar el ejercicio no cambiaba lo que considera su carácter provocador.

Poco después lanzó alrededor de 10 misiles balísticos de corto alcance hacia el mar, una acción interpretada como respuesta a las maniobras de Estados Unidos y Corea del Sur.

Pyongyang también ha señalado que no está dispuesto a regresar a las negociaciones bajo las mismas condiciones de años anteriores.

El gobierno norcoreano rechaza que la desnuclearización completa sea una condición previa para dialogar.

Su objetivo parece orientado a conseguir reconocimiento internacional de su condición nuclear y un alivio significativo de las sanciones.

EEUU también canceló el ejercicio Ssangyong

A las modificaciones de Ulchi Freedom Shield se sumó otra decisión importante.

Estados Unidos canceló su participación en Ssangyong, un gran ejercicio anfibio con Corea del Sur que estaba programado para septiembre.

En este caso, la razón comunicada no fue principalmente diplomática.

El Cuerpo de Marines surcoreano informó que Washington había advertido desde junio sobre dificultades para disponer de suficientes fuerzas debido a las necesidades militares relacionadas con la guerra con Irán.

Ssangyong suele involucrar miles de efectivos, buques, aeronaves y ejercicios de desembarco.

Corea del Sur prevé continuar con parte de sus entrenamientos por separado.

La cancelación muestra la presión que otros conflictos están ejerciendo sobre los recursos militares estadounidenses.

Freedom Edge continuará pese a los cambios de Washington

A diferencia de Ssangyong, Freedom Edge 2026 seguirá adelante.

El Comando del Pacífico de Estados Unidos había indicado esta semana que Washington, Seúl y Tokio continuaban coordinando el ejercicio y que las operaciones se desarrollarían según lo previsto.

Esto muestra que Estados Unidos está diferenciando entre distintos tipos de maniobras.

Por un lado, redujo Ulchi Freedom Shield mientras Trump intenta enviar señales conciliadoras a Pyongyang.

Por otro, mantiene un entrenamiento trilateral que busca demostrar capacidad defensiva frente a los programas nuclear y balístico norcoreanos.

La estrategia combina así diplomacia con disuasión militar.

Seúl respalda diálogo sin debilitar su defensa

Corea del Sur ha expresado apoyo a los esfuerzos de Trump para recuperar el diálogo con Kim Jong Un.

Sin embargo, el gobierno surcoreano también quiere evitar que cualquier negociación reduzca su seguridad o deje a Seúl al margen de decisiones fundamentales sobre la península.

El ministro de Exteriores surcoreano, Cho Hyun, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acordaron recientemente mantener una estrecha coordinación sobre Corea del Norte.

Para Seúl, diálogo y preparación militar no son necesariamente políticas incompatibles.

La estrategia busca mantener abierta una vía diplomática mientras continúan los mecanismos de defensa.

Japón mantiene su participación frente a la amenaza norcoreana

Japón tiene razones propias para participar.

Corea del Norte ha realizado durante años pruebas de misiles que han sobrevolado territorio japonés o caído en zonas próximas a sus aguas.

Tokio también mantiene sistemas de defensa antimisiles y trabaja con Estados Unidos y Corea del Sur en el intercambio de información sobre lanzamientos norcoreanos.

Freedom Edge permite integrar esas capacidades.

Una respuesta coordinada resulta especialmente importante cuando un misil puede ser detectado por radares y satélites de diferentes países durante distintas etapas de su trayectoria.

La cooperación trilateral permite compartir esa información con mayor rapidez.

Freedom Edge 2026 refleja el difícil equilibrio regional

Freedom Edge 2026 comenzará así en un momento de señales aparentemente contradictorias.

Trump reduce algunas maniobras con Corea del Sur y busca recuperar el contacto con Kim Jong Un.

Al mismo tiempo, Estados Unidos mantiene junto a Corea del Sur y Japón uno de sus principales ejercicios militares trilaterales en Asia.

Corea del Norte interpreta estas operaciones como amenazas.

Washington, Seúl y Tokio afirman que son necesarias porque Pyongyang continúa desarrollando armas nucleares y misiles capaces de alcanzar objetivos cada vez más distantes.

El resultado es un delicado equilibrio entre disuasión y diplomacia.

Del 7 al 11 de septiembre, las aguas próximas a Jeju volverán a convertirse en el escenario donde los tres aliados mostrarán su coordinación militar.

Al mismo tiempo, Washington seguirá intentando comprobar si reducir otras maniobras es suficiente para conseguir algo que hasta ahora sigue sin concretarse: el regreso de Corea del Norte a una mesa de negociación.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba