Política

EE.UU. excluye periodistas del G20 y genera críticas

WASHINGTON.— Varios periodistas excluidos del G20 denunciaron restricciones al acceso informativo después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos rechazara solicitudes de acreditación de reporteros de Bloomberg News, The New York Times y The Wall Street Journal para la reunión financiera que se celebra en Asheville, Carolina del Norte.

El encuentro reúne a ministros de Finanzas, gobernadores de bancos centrales y altos funcionarios de las principales economías mundiales. Las sesiones de ministros y banqueros centrales están programadas para el lunes 31 de agosto y martes 1 de septiembre, mientras reuniones técnicas comenzaron durante el fin de semana.

El Tesoro no ha explicado públicamente por qué determinados reporteros fueron rechazados. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, negó, sin embargo, que la decisión estuviera relacionada con el punto de vista de los medios.

Periodistas excluidos del G20 pertenecen a grandes medios

Associated Press confirmó que reporteros individuales de tres importantes organizaciones periodísticas estadounidenses no recibieron acreditación.

Entre ellos aparece Alan Rappeport, corresponsal de The New York Times que cubre al Departamento del Tesoro y este tipo de reuniones internacionales desde 2017.

También fueron rechazadas solicitudes de Bloomberg News y de un periodista de The Wall Street Journal.

El caso presenta además una particularidad.

Aunque Rappeport no recibió autorización, Jim Tankersley, jefe de la oficina de The New York Times en Berlín, sí obtuvo acceso al encuentro.

Esto muestra que la exclusión no fue necesariamente absoluta para todos los periodistas de una misma organización.

En el caso de Bloomberg, la situación fue más amplia.

La agencia informó que fueron rechazadas numerosas solicitudes correspondientes a periodistas ubicados no solo en Estados Unidos, sino también en Europa y Asia.

Tesoro no explica los criterios utilizados

El Departamento del Tesoro abrió formalmente el proceso de acreditación el pasado 5 de agosto.

Su convocatoria establecía que los periodistas interesados podían solicitar credenciales hasta el 24 de agosto.

También advertía que todas las acreditaciones estaban sujetas a aprobación y controles de seguridad.

No obstante, ese aviso no especificaba criterios editoriales para determinar qué periodistas podrían ingresar.

Después de conocerse los rechazos, el Tesoro tampoco hizo pública una explicación individual para justificar por qué algunos corresponsales habituales quedaron fuera.

Bessent rechazó que la selección tuviera relación con las posiciones editoriales de los medios.

En declaraciones a Associated Press, sostuvo que la decisión “no tiene nada que ver con el punto de vista”.

Hasta ahora, sin embargo, no se ha divulgado un criterio alternativo detallado que explique las diferencias en las acreditaciones.

Bloomberg denuncia daño a la libertad de prensa

Bloomberg reaccionó públicamente.

La organización sostuvo que impedir el acceso a periodistas que cubren una reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales perjudica la libertad de prensa y reduce la capacidad de exigir responsabilidad pública a los funcionarios.

También afirmó que seguirá intentando conseguir acceso completo mientras mantiene la cobertura del encuentro.

The New York Times utilizó un tono todavía más crítico.

El periódico calificó la exclusión de determinados periodistas como un intento de evitar el escrutinio público y cuestionó especialmente la decisión porque la reunión aborda asuntos de gran impacto económico internacional.

The Wall Street Journal, en cambio, declinó comentar públicamente el caso, según AP.

¿Puede calificarse como censura?

La expresión “censura selectiva” ha aparecido alrededor de la controversia, pero periodísticamente requiere precisión.

Está confirmado que determinados periodistas no recibieron acreditación.

También está confirmado que el Departamento del Tesoro todavía no ha hecho públicos los motivos concretos de esos rechazos.

Sin embargo, no está demostrado que el criterio utilizado haya sido castigar una línea editorial concreta.

El propio Bessent niega esa interpretación.

Por ello, lo más preciso es describir el episodio como una restricción selectiva de acceso cuestionada por organizaciones periodísticas, mientras no aparezca evidencia adicional sobre los criterios utilizados.

La discusión sobre libertad de prensa surge precisamente porque se excluyó a periodistas especializados que habitualmente cubren al Tesoro y asuntos financieros.

G20 discutirá temas decisivos para la economía mundial

La polémica ocurre en una reunión especialmente relevante.

Estados Unidos ocupa durante 2026 la presidencia del G20 y busca utilizar el encuentro de Asheville para colocar varias de sus prioridades económicas sobre la mesa.

Scott Bessent quiere que los países discutan cómo impulsar el crecimiento y reducir los desequilibrios comerciales internacionales.

La administración Trump también pretende aumentar la presión económica contra Irán.

Bessent busca apoyo para limitar transacciones y compras de petróleo iraní, mientras advierte sobre posibles sanciones secundarias contra países o empresas que continúen determinadas operaciones con Teherán.

Los demás miembros del G20 llegan, sin embargo, con otras preocupaciones.

Los aranceles estadounidenses, los elevados precios energéticos, la deuda pública de Estados Unidos y las tensiones comerciales con China y Canadá estarán entre los asuntos presentes durante las conversaciones.

Scott Bessent enfrentará preguntas sobre deuda y mercados

El secretario del Tesoro llega también bajo un fuerte escrutinio económico.

La deuda pública estadounidense superó recientemente los 40 billones de dólares, mientras aumentaron los rendimientos de los bonos gubernamentales a largo plazo.

Bessent sorprendió a los mercados al aumentar las recompras de deuda de largo vencimiento en un intento por moderar los rendimientos.

Esas decisiones provocaron críticas de economistas y preocupación entre algunos responsables de bancos centrales.

Los periodistas económicos buscarán precisamente respuestas sobre esas intervenciones durante el encuentro.

The New York Times señaló que además de los mercados de bonos, estarán sobre la mesa la inflación, las sanciones y la guerra con Irán.

Ese contexto explica por qué las restricciones de acceso adquirieron relevancia más allá de una simple disputa administrativa.

Administración Trump ya enfrentó conflictos con medios

La controversia del G20 tampoco ocurre de manera aislada.

La relación entre la segunda administración de Donald Trump y determinados medios estadounidenses ha generado distintos conflictos sobre acceso.

Associated Press recordó que el Departamento de Defensa impuso restricciones adicionales a los periodistas que trabajan en el Pentágono.

La propia AP también inició acciones judiciales después de que la Casa Blanca limitara su participación en el grupo de prensa presidencial a raíz de una disputa sobre la denominación del Golfo de México.

Estos antecedentes aumentan el escrutinio sobre cualquier decisión gubernamental que limite el acceso de determinados periodistas.

Sin embargo, cada episodio tiene circunstancias jurídicas y administrativas diferentes.

Estados Unidos preside el G20 durante 2026

Washington asumió este año la presidencia rotatoria del Grupo de los Veinte.

La reunión de Asheville forma parte de una serie de encuentros que culminarán en diciembre con la cumbre de líderes del G20 en Florida.

El encuentro financiero comenzó con reuniones de representantes y funcionarios durante el sábado 29 y domingo 30 de agosto.

Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales se reunirán formalmente el lunes y martes.

Entre los participantes se encuentran representantes de Estados Unidos, China, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Brasil, México y otras importantes economías.

El G20 surgió como uno de los principales mecanismos de coordinación económica global y adquirió un papel especialmente relevante durante la crisis financiera de 2008.

Periodistas excluidos del G20 mantienen la controversia abierta

El caso de los periodistas excluidos del G20 probablemente seguirá generando preguntas durante el encuentro de Asheville.

Está confirmado que periodistas de Bloomberg, The New York Times y The Wall Street Journal quedaron fuera de determinadas acreditaciones.

También está confirmado que otros reporteros, incluso de algunos de esos mismos medios, sí consiguieron acceso.

Lo que todavía falta es una explicación detallada del Departamento del Tesoro sobre los criterios utilizados.

Bessent asegura que las decisiones no respondieron a las posiciones editoriales.

Los medios afectados cuestionan esa falta de transparencia y sostienen que excluir periodistas especializados limita el escrutinio de asuntos que afectan directamente a la economía mundial.

Por ahora, el hecho verificable no permite afirmar que exista una política formal de censura contra esos medios.

Sí permite afirmar que el Gobierno estadounidense restringió el acceso de determinados periodistas a una reunión internacional de alto nivel sin explicar públicamente las razones específicas de cada rechazo.

Esa falta de explicación es precisamente lo que mantiene abierta la controversia sobre transparencia y libertad de prensa en la presidencia estadounidense del G20.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

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