Política

Delcy Rodríguez denuncia sabotaje eléctrico en Venezuela

CARACAS.— La presidenta encargada Delcy Rodríguez denunció este viernes 4 de septiembre un supuesto sabotaje eléctrico en Venezuela y aseguró que personas no identificadas manipularon instalaciones vinculadas con el suministro de gas para provocar fallas en centrales termoeléctricas.

Rodríguez relacionó esos hechos con las protestas y críticas surgidas tras los recientes acuerdos energéticos alcanzados por Caracas con empresas internacionales y con el Gobierno de Estados Unidos.

Durante un encuentro con trabajadores petroleros transmitido por la televisión estatal VTV, la mandataria aseguró que el apagón registrado el sábado 29 de agosto en el occidente del país se produjo después de una manipulación de las presiones de gas.

También afirmó que personal de PDVSA Gas detectó durante la noche del jueves nuevos cierres de válvulas que, según su versión, buscaban afectar la generación termoeléctrica y posteriormente el Sistema Eléctrico Nacional.

Hasta el momento, sin embargo, el Gobierno no ha presentado públicamente evidencia técnica que permita verificar de manera independiente quién realizó esas supuestas manipulaciones o demostrar que las recientes fallas fueron provocadas deliberadamente.

Sabotaje eléctrico en Venezuela: ¿qué denunció Delcy?

Rodríguez aseguró que el apagón que afectó al occidente venezolano el 29 de agosto fue provocado mediante alteraciones en el suministro de gas.

“Manipularon las presiones de gas para que cayera el sistema termoeléctrico”, declaró.

Según la mandataria, la misma dinámica habría vuelto a detectarse la noche del jueves 3 de septiembre.

Rodríguez afirmó que trabajadores de PDVSA Gas observaron cierres de llaves destinadas a reducir la disponibilidad de combustible para las plantas termoeléctricas.

La presidenta encargada pidió a los trabajadores de Corpoelec permanecer en alerta.

También vinculó las presuntas acciones con sectores que rechazan los recientes acuerdos petroleros del Gobierno.

No identificó públicamente a ninguna persona, organización política o grupo responsable.

Por ello, la existencia de una operación coordinada de sabotaje continúa siendo una acusación del Ejecutivo venezolano y no un hecho establecido mediante una investigación independiente.

Apagón afectó varios estados el 29 de agosto

La falla mencionada por Rodríguez ocurrió alrededor de las 20:35 del sábado 29 de agosto.

Habitantes de Zulia, Táchira, Mérida, Trujillo y Barinas reportaron interrupciones importantes del servicio.

También existieron reportes de fluctuaciones o cortes en otros estados.

En Zulia, la interrupción alcanzó Maracaibo, San Francisco, Cabimas y Los Puertos de Altagracia. Parte de la telefonía móvil también dejó de funcionar temporalmente.

El servicio comenzó a recuperarse progresivamente durante las siguientes horas.

En ese momento, Corpoelec y el Ministerio de Energía Eléctrica no habían comunicado públicamente una causa para la falla.

La explicación sobre una supuesta manipulación del suministro de gas fue ofrecida varios días después por Rodríguez.

Gobierno culpa a “mafias extremistas”

La mandataria volvió a utilizar una explicación recurrente del chavismo para algunas fallas del sistema eléctrico.

Rodríguez sostuvo que la red ha sido afectada por sanciones internacionales, el aumento de la demanda, las altas temperaturas y lo que denominó “mafias extremistas”.

Según su versión, estos grupos estarían intentando perjudicar al Gobierno en respuesta a los acuerdos energéticos alcanzados durante los últimos días.

El Ejecutivo venezolano ha denunciado sabotajes en repetidas ocasiones durante anteriores apagones.

Sin embargo, especialistas del sector eléctrico llevan años identificando también problemas estructurales de generación, transmisión, mantenimiento y financiamiento.

Por ello, atribuir la crisis eléctrica venezolana únicamente a sabotajes o sanciones no refleja todos los factores documentados sobre el deterioro del sistema.

Menos de 40 % de la capacidad estaba disponible

La fragilidad de la red ya estaba documentada meses antes de la nueva denuncia.

Una investigación de Reuters publicada en mayo señaló que menos del 40 % de la capacidad de generación eléctrica instalada en Venezuela estaba disponible.

De aproximadamente 36,000 megavatios instalados, menos de 13,000 podían utilizarse de manera efectiva.

Las plantas térmicas aportaban unos 2,500 megavatios, alrededor del 13 % de su capacidad.

El deterioro también había provocado un incremento considerable de interrupciones.

Especialistas contabilizaron 35 grandes fallas durante el primer trimestre de 2026, frente a un promedio histórico de entre tres y cinco eventos importantes por año.

Entre los problemas identificados aparecen mantenimiento insuficiente, infraestructura envejecida, dificultades para adquirir equipos, deudas con contratistas y problemas en líneas de transmisión.

Las sanciones estadounidenses también complicaron durante años determinadas operaciones y relaciones con proveedores internacionales.

Guri funciona muy por debajo de su capacidad

Uno de los puntos más delicados es la central hidroeléctrica de Guri.

Estados Unidos y GE Vernova anunciaron esta semana un proyecto que contempla rehabilitar parte de esa infraestructura.

Reuters informó que Guri está funcionando aproximadamente a la mitad de su capacidad diseñada, debido entre otros factores al envejecimiento de turbinas y líneas de transmisión.

El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, afirmó que el objetivo inicial es estabilizar el sistema venezolano durante los próximos seis a doce meses.

El plan incluye reparar infraestructura existente antes de incorporar nueva generación.

GE Vernova espera agregar aproximadamente un gigavatio de capacidad durante los primeros dos años y otros cinco gigavatios durante los cuatro años siguientes.

La dimensión de esas inversiones evidencia que las dificultades eléctricas venezolanas son anteriores a las denuncias de esta semana.

Venezuela firma acuerdo eléctrico con GE Vernova

La cooperación con GE Vernova comenzó formalmente meses atrás.

En junio, Venezuela y la compañía estadounidense firmaron un memorando de entendimiento para recuperar capacidad de generación eléctrica.

Rodríguez pidió entonces transformar rápidamente el memorando en contratos concretos.

El proyecto planteaba recuperar 1,000 megavatios durante los primeros 24 meses y más de 5,000 megavatios en un periodo aproximado de cuatro años.

Esta semana, durante la visita de Chris Wright a Caracas, ambas partes avanzaron nuevamente en el acuerdo.

La administración estadounidense considera que estabilizar la electricidad es indispensable para aumentar también la producción petrolera venezolana.

Refinerías, estaciones de bombeo, instalaciones de gas y campos petroleros dependen de un suministro estable.

Chevron y Eni también amplían inversiones

El contexto energético va mucho más allá del sistema eléctrico.

El 2 de septiembre, Venezuela firmó nuevos acuerdos con Chevron y Eni durante una ceremonia en Caracas a la que asistieron Rodríguez y Wright.

Chevron anunció inversiones superiores a 7,000 millones de dólares durante cinco años, con el objetivo de elevar su producción venezolana hasta aproximadamente 600,000 barriles diarios.

Eni, por su parte, amplió su participación en el proyecto Junín 5 de la Faja del Orinoco.

La petrolera italiana prevé inversiones de aproximadamente 1,500 millones de dólares anuales y busca llevar la producción del proyecto desde unos 12,000 hasta 400,000 barriles diarios para 2030.

Estos contratos forman parte de una transformación mucho más amplia de la política energética venezolana.

¿Estados Unidos controla el 20 % de las reservas?

Aquí es necesario hacer una precisión.

El acuerdo anunciado recientemente entre Washington, Caracas y North American Blue Energy Partners, NABEP, involucra 17 campos que contienen aproximadamente 65,000 millones de barriles de petróleo.

Esa cantidad equivale aproximadamente a una quinta parte de las enormes reservas venezolanas.

Pero no es técnicamente exacto resumir el acuerdo diciendo simplemente que Estados Unidos “controlará el 20 % de las reservas”.

NABEP recibió derechos por hasta 100 años sobre esos 17 campos.

Estados Unidos estructuró además una participación económica del 35 % en NABEP mediante instrumentos que buscan evitar que esa participación se diluya con futuras ampliaciones de capital.

El Pentágono dispone además de derechos especiales sobre la producción, incluido el acceso a 20 % del petróleo producido a precio de costo, además de otras preferencias de compra.

Por tanto, el 20 % puede referirse a distintas dimensiones del acuerdo y no debería confundirse automáticamente con propiedad directa estadounidense sobre una quinta parte de todas las reservas nacionales.

Acuerdo petrolero también genera críticas

La magnitud y duración del acuerdo con NABEP han generado cuestionamientos tanto de opositores como de figuras vinculadas históricamente con el chavismo.

Entre las críticas aparecen la transparencia del procedimiento, la duración de los derechos sobre los campos y la participación estadounidense.

El Gobierno de Rodríguez sostiene, por el contrario, que las inversiones permitirán aumentar la producción, generar empleos y recuperar infraestructura.

Washington presenta el acuerdo como una forma de rehabilitar la industria energética venezolana y aumentar el suministro disponible para Estados Unidos.

Este ambiente político es el que Rodríguez utilizó para contextualizar su denuncia de sabotaje.

Pero que existan sectores contrarios a los acuerdos no demuestra por sí mismo que sean responsables de las fallas eléctricas.

Maduro permanece detenido en Estados Unidos

Rodríguez ocupa la presidencia encargada desde enero.

El Tribunal Supremo de Justicia le ordenó asumir el cargo después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 en Caracas.

Maduro permanece detenido en Estados Unidos y enfrenta cargos federales relacionados con narcotráfico.

Se declaró no culpable y actualmente intenta que un tribunal estadounidense desestime el proceso alegando inmunidad como jefe de Estado.

Su juicio está previsto para junio de 2027 si su solicitud de desestimación fracasa.

Desde su llegada a la presidencia encargada, Rodríguez ha establecido una relación energética mucho más estrecha con Washington.

Sabotaje eléctrico en Venezuela sigue sin probarse

La denuncia de sabotaje eléctrico en Venezuela agrega ahora una nueva dimensión política a una crisis que lleva años afectando al país.

Delcy Rodríguez asegura que existió manipulación de las presiones y válvulas de gas para provocar apagones y afectar centrales termoeléctricas.

También relaciona esas acciones con la oposición a los nuevos acuerdos petroleros.

Sin embargo, hasta ahora no se han presentado públicamente peritajes, imágenes, detenciones o resultados de una investigación independiente que identifiquen a los responsables.

Lo que sí está documentado es que la red eléctrica venezolana enfrenta problemas estructurales graves.

Menos del 40 % de la capacidad instalada estaba disponible durante 2026, varias centrales operaban muy por debajo de su potencial y las fallas importantes habían aumentado considerablemente.

El nuevo acuerdo con GE Vernova pretende precisamente reparar parte de esa infraestructura y estabilizar el suministro durante los próximos meses.

Por ello, cualquier explicación rigurosa sobre los apagones debe mantener separados dos asuntos.

Por un lado está la denuncia de sabotaje formulada por el Gobierno, que deberá ser demostrada.

Por otro, está el deterioro estructural de un sistema eléctrico que necesita miles de millones de dólares en reparaciones y nuevas inversiones, una realidad reconocida incluso por los acuerdos que el propio Ejecutivo venezolano acaba de firmar.

Escrito por Juan Antonio Roman Morales

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