
ACAPULCO, Guerrero 5 de Septiembre de 2026.— Falta de agua durante meses e incluso años, drenajes colapsados, calles sin pavimentar, basura acumulada, zonas oscuras y familias obligadas a gastar en pipas pese a recibir sus recibos del servicio. Ese fue el diagnóstico que vecinos de la colonia Emiliano Zapata pusieron sobre la mesa durante un encuentro con el maestro Fermín Alvarado en Acapulco, quien planteó apoyarlos con información, organización y gestión para que sus necesidades puedan convertirse en solicitudes formales de obras y lleguen hasta las autoridades responsables de asignar y ejercer el presupuesto.
El encuentro se realizó en el Sector 1, conocido como Las Torres, donde habitantes expusieron problemas que, según sus testimonios, no comenzaron con una sola administración municipal: algunos aseguraron llevar cinco o seis años sin recibir agua de manera regular, mientras otros señalaron periodos de tres o cuatro meses sin servicio.
El planteamiento de Alvarado fue que la inconformidad ciudadana no termine únicamente en una queja, sino que los vecinos se organicen, identifiquen sus necesidades prioritarias y den seguimiento a las gestiones ante las instituciones responsables.
En su intervención reconoció como principales reclamos de la zona la carencia de agua, problemas de drenaje y desazolve, deficiencias en la recolección de basura, falta de luminarias y pavimentación. Su mensaje fue que la organización vecinal debe servir para transformar esos reclamos en gestiones concretas.
Agua: el reclamo que une a los vecinos de la Zapata
La petición más insistente fue una sola: agua.
Durante el diálogo, vecinos afirmaron que en determinados sectores el suministro puede tardar meses y que, cuando finalmente llega, la presión es insuficiente para llenar sus depósitos.
Otros aseguraron que el problema se arrastra desde hace cinco o seis años.
La consecuencia es un gasto adicional para las familias.
Además de pagar el recibo correspondiente, los habitantes explicaron que tienen que comprar pipas para cubrir necesidades básicas como bañarse, lavar, cocinar o mantener agua almacenada en casa.
“Queremos agua”, repitieron varios habitantes durante el encuentro.
Algunas familias pidieron, como medida inmediata, gestionar por lo menos una pipa semanal para las zonas más afectadas.
Alvarado respondió que una pipa podría servir como apoyo temporal, pero consideró que la exigencia principal debe ser recuperar un abastecimiento regular y suficiente.
En su mensaje sostuvo que le resultaba preocupante escuchar a familias que destinan parte de sus ingresos a comprar agua después de pasar meses sin recibirla por la red pública.
Vecinos denuncian drenajes tapados y desazolve que no llega
El agua potable no fue la única preocupación.
Habitantes de las calles 8 y 23 denunciaron problemas constantes con el drenaje.
Aseguraron que algunas coladeras permanecen obstruidas y que, cuando se presentan taponamientos, terminan pagando de su bolsillo para conseguir trabajos de desazolve.
Una vecina relató que ha reportado el problema en distintas ocasiones y que incluso ha pagado varias veces para limpiar las tuberías, pero el problema vuelve debido a que, según explicó, el colector principal también se encuentra obstruido.
Los habitantes solicitaron una intervención integral y no únicamente trabajos aislados.
La preocupación aumenta durante las lluvias, cuando la acumulación de agua, basura y drenajes saturados puede provocar nuevos taponamientos.
Basura, terrenos abandonados y calles oscuras
Los vecinos también denunciaron acumulación de basura y escombro en diferentes puntos de la colonia.
Uno de los sitios señalados se encuentra cerca de la calle 23, donde, de acuerdo con los habitantes, un terreno baldío ha terminado siendo utilizado como tiradero.
Ahí se acumularían desperdicios, escombro, maleza e incluso vehículos abandonados.
El problema no es solamente de imagen urbana.
Vecinos señalaron que la falta de iluminación y la vegetación crecida aumentan la sensación de inseguridad para quienes tienen que caminar por la zona durante la noche.
También se reportaron deficiencias de alumbrado en la calle 14 y alrededor de espacios deportivos.
Durante el recorrido se señaló incluso un poste inclinado que, a consideración de los habitantes, representa un riesgo y requiere atención de la Comisión Federal de Electricidad.
Pavimentación: todavía existen tramos pendientes
La pavimentación fue otra de las solicitudes.
Habitantes pidieron atención para diferentes accesos y un tramo pendiente de la calle 10.
La falta de pavimento, explicaron, complica la movilidad y contribuye a que durante las lluvias tierra, piedras y residuos terminen en las alcantarillas.
El caso de la calle 10 tiene además un antecedente particular.
Registros del propio archivo de actividades políticas de Alvarado señalan que, cuando era diputado federal, en noviembre de 2011 inauguró un tramo pavimentado de la calle 10 del Sector 1 de la Zapata, con una inversión reportada entonces de 500 mil pesos provenientes del Fondo de Pavimentación Municipal.
Quince años después, los vecinos señalaron durante este nuevo encuentro que todavía existen partes de la zona que necesitan pavimentación.
De la queja a la gestión: el planteamiento de Fermín Alvarado
Una parte central del mensaje fue explicar que los comités vecinales no pueden sustituir al Ayuntamiento ni ejecutar por sí mismos el presupuesto público.
Su función, planteó Alvarado, debe ser organizar a los habitantes para que las necesidades tengan seguimiento y mayor fuerza frente a las autoridades.
La intención es formar comités que permitan identificar prioridades, mantener comunicación con los vecinos y acompañar las solicitudes ante las dependencias responsables.
Alvarado sostuvo que estos organismos no deben convertirse en estructuras creadas únicamente para una fotografía o un acto público, sino en espacios permanentes de participación.
En la Zapata se tomó protesta a un Comité de Gestión, Desarrollo Comunitario y Paz de la asociación Amigos de Fermín por un Mejor Acapulco.
El exdiputado señaló que estos comités no buscan sustituir a las autoridades, sino fortalecer la organización ciudadana para que las necesidades de las colonias tengan mayor presencia cuando se determinan prioridades y presupuestos públicos.
¿Cómo puede una necesidad terminar convertida en una obra?
Para muchas familias, el problema no es únicamente identificar qué hace falta.
El verdadero obstáculo aparece cuando una petición pasa meses o años entre reportes, solicitudes y oficinas sin obtener respuesta.
El modelo planteado durante el encuentro parte de organizar las demandas por colonia y convertirlas en gestiones que puedan llevarse ante las instancias competentes.
Agua y drenaje requieren intervención de los organismos operadores; la iluminación necesita atención municipal y, dependiendo de la infraestructura, coordinación con la CFE; mientras pavimentaciones, espacios públicos y otras obras deben competir por recursos dentro de los programas presupuestales correspondientes.
Por eso, la organización vecinal puede ser importante para mantener seguimiento sobre una solicitud y evitar que el problema vuelva a comenzar desde cero cada vez que cambia una autoridad.
Problemas que han sobrevivido a distintos gobiernos de Acapulco
Los testimonios escuchados en la Zapata muestran otro elemento que preocupa a los habitantes: muchos de estos rezagos no corresponden únicamente al gobierno municipal que se encuentra en turno.
Cuando una familia habla de cinco o seis años sin recibir agua regularmente, o de drenajes y calles que llevan años esperando una solución, el problema atraviesa diferentes periodos de gobierno.
Los vecinos no hablaron únicamente de partidos o funcionarios.
Hablaron de servicios.
Agua para sus hogares, drenajes que funcionen, calles transitables, basura recogida y luminarias que permitan caminar con mayor seguridad.
Ese carácter acumulado convierte las necesidades de colonias como la Zapata en uno de los grandes pendientes estructurales de Acapulco.
Fermín Alvarado nunca ha sido presidente municipal de Acapulco
Existe además una precisión importante sobre la trayectoria del maestro Fermín Gerardo Alvarado Arroyo.
Nunca ha sido presidente municipal de Acapulco.
Alvarado sí buscó la alcaldía en las elecciones municipales de 2012 como candidato del PRI y PVEM, pero perdió aquella contienda frente a Luis Walton Aburto. El propio Alvarado reconoció públicamente que los resultados no le favorecieron.
Por lo tanto, las gestiones y obras asociadas con su trayectoria no corresponden a un periodo suyo como alcalde.
Su experiencia pública proviene de otros cargos.
Ha sido diputado local y federal, director general de CAPAMA, secretario de Educación de Guerrero, secretario general de Gobierno, magistrado y director general del Colegio de Bachilleres de Guerrero, entre otras responsabilidades.
Esta diferencia resulta relevante porque buena parte de las acciones que se le atribuyen en Acapulco han ocurrido mediante gestión de recursos desde otros cargos públicos, y no administrando directamente el Ayuntamiento.
Como diputado llevó solicitudes de presupuesto para obras de Acapulco
Su paso por la Cámara de Diputados permite comprobar varios antecedentes de gestión presupuestal.
En 2009 presentó proposiciones para que el Presupuesto de Egresos de la Federación contemplara recursos para proyectos de abastecimiento de agua en las zonas Zapata-Renacimiento y Pie de la Cuesta.
También impulsó solicitudes presupuestales para los distribuidores viales Ruiz Cortines-Las Cruces y Cuauhtémoc-Universidad, proyectos de mejoramiento del Centro Histórico y un hospital comunitario en los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
En el caso de los dos distribuidores viales, la Gaceta Parlamentaria registra una solicitud por 255 millones de pesos: 89.61 millones para Ruiz Cortines-Las Cruces y 165 millones para el distribuidor Cuauhtémoc-Universidad.
Se trata de antecedentes de gestión y propuesta presupuestal; la presentación de una solicitud legislativa, por sí sola, no significa que todas las obras hayan sido posteriormente construidas en los términos originalmente planteados.
Obras y espacios para colonias de Acapulco
Otros registros de su etapa como legislador documentan gestiones para proyectos de escala comunitaria.
En el Plantel 16 del Colegio de Bachilleres de la colonia Zapata se inauguró en 2012 una cancha de futbol para la cual el archivo de actividades de Alvarado reportó una gestión superior a 500 mil pesos ante el gobierno municipal.
También existen registros de gestiones para una cancha de usos múltiples y un gimnasio al aire libre en Ampliación Libertad, así como recursos para pavimentaciones y espacios deportivos en otras colonias.
Años después, durante su etapa como director general del Colegio de Bachilleres, el Plantel 16 de la Zapata estrenó un nuevo auditorio de usos múltiples, cuya inauguración por el entonces gobernador Héctor Astudillo quedó registrada oficialmente por el Gobierno de Guerrero.
Durante el encuentro actual, Alvarado recordó ese proyecto y sostuvo que durante su gestión se destinaron recursos para transformar el antiguo espacio en un auditorio de mayor capacidad.
También dirigió CAPAMA
El tema del agua tiene una relación directa con otra etapa de su trayectoria.
Fermín Alvarado fue director general de CAPAMA en 1996 y 1997, cargo que está documentado en registros periodísticos de la época.
Durante la reunión con vecinos de la Zapata recordó ese periodo y sostuvo que Acapulco contaba entonces con condiciones distintas de suministro, por lo que afirmó que recuperar un servicio regular es técnicamente posible.
Actualmente ha vuelto a colocar el agua entre los principales temas de su discurso público y ha planteado una reingeniería del organismo operador como una posible vía para enfrentar la crisis.
La exigencia de los vecinos es inmediata
Para las familias de la Zapata, sin embargo, el debate sobre el futuro de Acapulco comienza con problemas mucho más cotidianos.
Abrir una llave y tener agua.
Salir de casa sin encontrar montones de basura.
Contar con drenajes que no se desborden.
Caminar por una calle iluminada.
Tener pavimento y espacios públicos en condiciones dignas.
Los habitantes pidieron que las gestiones produzcan resultados y que quienes decidan acompañarlos regresen a la colonia para informar qué ocurrió con cada petición.
Alvarado aseguró que continuará recorriendo las zonas donde se están formando los comités y dando seguimiento a las necesidades planteadas.
El reto será que esa organización consiga algo que muchas colonias de Acapulco llevan años esperando: que una necesidad vecinal deje de ser únicamente una petición y termine convertida en presupuesto, obra y servicio público funcionando.
Escrito por Juan Antonio Roman Morales



