Ciudad lunar podría agotar el agua
Ciudad lunar podría agotar el agua disponible en poco más de un siglo si alcanzara una población de un millón de habitantes. Así lo advierte un nuevo estudio sobre la viabilidad de establecer asentamientos humanos permanentes en la Luna.
La investigación analiza uno de los mayores obstáculos para colonizar el satélite: la limitada cantidad de hielo disponible en sus regiones polares.
Incluso con sistemas avanzados de reciclaje, las reservas podrían resultar insuficientes para sostener grandes ciudades durante largos periodos.
Ciudad lunar podría agotar el agua en un siglo
Los astrofísicos Martin Elvis y Jonathan C. McDowell realizaron los cálculos en un estudio publicado en Frontiers in Space Technologies.
Los investigadores plantearon distintos escenarios de población, consumo y disponibilidad de agua.
En el escenario más favorable, la Luna tendría hasta 1.000 millones de toneladas de agua congelada.
Aun con esa cantidad, una ciudad de un millón de habitantes podría agotar el recurso en poco más de 100 años.
El cálculo supone además un sistema capaz de reciclar el 98 % del agua utilizada.
Ese nivel de eficiencia es comparable con el alcanzado actualmente en la Estación Espacial Internacional.
El hielo se concentra en los polos lunares
La Luna no posee grandes ríos, lagos o depósitos líquidos como la Tierra.
Sus principales reservas conocidas se encuentran en forma de hielo dentro de cráteres cercanos a los polos.
Algunas de estas zonas permanecen en oscuridad permanente desde hace miles de millones de años.
Las temperaturas extremadamente bajas permiten que el hielo permanezca atrapado durante largos periodos.
Misiones espaciales han detectado señales de agua en estas regiones desde hace años.
Sin embargo, todavía existen importantes dudas sobre la cantidad disponible y qué porcentaje podría extraerse.
La cantidad real podría ser mucho menor
Los 1.000 millones de toneladas representan una de las estimaciones más optimistas.
Los autores señalan que cálculos más recientes reducen considerablemente esa cantidad.
Algunas estimaciones sugieren que las reservas podrían ser unas 30 veces menores.
En ese escenario, una ciudad relativamente pequeña podría consumir el recurso accesible en apenas unas décadas.
La situación sería diferente para asentamientos con menos habitantes.
Una base con unas 1.000 personas podría funcionar durante varios siglos. Incluso una población cercana a 10.000 habitantes tendría mayores posibilidades de mantenerse durante largos periodos.
La energía sería un problema menor
El agua podría convertirse en una limitación más importante que la producción de electricidad.
Los investigadores señalan que algunas zonas elevadas próximas a los polos reciben luz solar durante gran parte del tiempo.
Estas regiones permitirían instalar grandes sistemas fotovoltaicos.
El estudio calcula que estructuras cubiertas con paneles solares podrían generar varios gigavatios de electricidad.
También existe abundante silicio en la superficie lunar. En el futuro, este material podría utilizarse para fabricar parte de la infraestructura necesaria.
Por ello, los autores consideran que producir energía sería técnicamente más sencillo que garantizar agua para una población numerosa.
Colonias lunares necesitarían reciclar casi toda el agua
Una ciudad lunar tendría que aprovechar cada litro disponible.
El agua sería necesaria para beber, producir alimentos, mantener sistemas sanitarios y sostener diferentes procesos industriales.
También puede convertirse en hidrógeno y oxígeno. Ambos elementos tienen aplicaciones relacionadas con combustibles y sistemas de soporte vital.
Por esta razón, perder incluso un pequeño porcentaje del agua utilizada tendría consecuencias importantes a largo plazo.
Mejorar la eficiencia del reciclaje sería una de las soluciones.
Otra posibilidad sería reducir el consumo mediante sistemas agrícolas más eficientes, como cultivos verticales.
Científicos plantean buscar nuevas reservas
Encontrar más hielo representa una de las opciones más prometedoras.
Las técnicas actuales solo permiten estudiar una parte limitada del subsuelo lunar.
El regolito puede extenderse varios metros debajo de la superficie. Por ello, podrían existir depósitos que todavía no han sido detectados.
Otra posibilidad sería transportar agua desde asteroides cercanos.
Sin embargo, esa estrategia implicaría importantes retos tecnológicos y económicos.
También sería posible llevar agua desde la Tierra, aunque el costo dificultaría mantener una ciudad con cientos de miles de personas.
Colonizar la Luna requerirá limitar su población
Estados Unidos, China, India y otras potencias espaciales preparan proyectos para aumentar la presencia humana en la Luna.
Algunos planes contemplan bases permanentes y sistemas capaces de utilizar recursos locales.
Sin embargo, el nuevo estudio advierte que existe una gran diferencia entre mantener una pequeña base científica y construir una ciudad.
Una comunidad de miles de habitantes podría resultar sostenible durante mucho más tiempo que una metrópoli con millones de personas.
Por ello, conocer con precisión las reservas de hielo será fundamental antes de planear asentamientos de gran escala.
Por ahora, los cálculos indican que una ciudad lunar podría agotar el agua disponible en poco más de un siglo si alcanzara un millón de habitantes.
El futuro de una presencia humana permanente dependerá de encontrar nuevas reservas, mejorar el reciclaje y adaptar el tamaño de los asentamientos a los recursos reales de la Luna.
Escrita por Juan Antonio Roman Morales



