En un acto político y social realizado en Acapulco, dirigentes y representantes comunitarios llamaron a fortalecer la organización de colonias, pueblos y comités como vía para aterrizar la Cuarta Transformación en los territorios donde aún persisten rezagos históricos. Durante el encuentro, el mensaje central fue claro: el cambio no puede quedarse en el discurso y debe reflejarse en servicios públicos, infraestructura y mejores condiciones de vida para las familias.
La intervención se dio en el marco de una reunión del Movimiento Nacional por la Esperanza, donde se dio la bienvenida a su dirigente nacional y a comités de distintas zonas populares. Ahí se subrayó que la organización comunitaria debe traducirse en acciones concretas y en gestión real para que los recursos y apoyos lleguen a donde más se necesitan.
Acapulco somos todos, no solo la zona turística
Uno de los planteamientos más fuertes del acto fue que Acapulco no puede reducirse a sus espacios más visibles. La oradora sostuvo que el puerto no es solo la Costera, la zona Diamante o las avenidas principales, sino también las colonias, comunidades y poblados que durante años han quedado rezagados en obra pública y servicios. Esa visión quedó resumida en una frase que dominó el mensaje: Acapulco somos todos.
Desde esa idea, insistió en que la transformación verdadera debe sentirse en el acceso al agua potable, en calles y puentes en mejores condiciones, en espacios públicos para jóvenes y niños, y en una ciudad más limpia, sustentable y con bienestar compartido.
La transformación debe verse en agua, servicios y espacios dignos
Durante su intervención, la vocera del acto señaló que la transformación no basta con prometerla, sino que debe verse en hechos concretos. Habló de la necesidad de contar con agua suficiente, servicios dignos y eficientes, espacios deportivos y de convivencia, así como infraestructura básica en colonias y pueblos.
También se puso sobre la mesa la importancia de impulsar una economía social y solidaria, con acciones que permitan a las comunidades producir parte de sus propios alimentos y reforzar su capacidad de organización. El planteamiento fue que el bienestar no puede depender solo de decisiones de arriba, sino también de una ciudadanía activa y organizada.
“El cambio no vendrá solo”: llamado a la participación
Otro de los ejes del mensaje fue que la organización por sí sola no basta si no se acompaña de acción. La oradora insistió en que el cambio solo será posible si las comunidades se mantienen unidas, participan y exigen con claridad lo que les corresponde. En ese sentido, llamó a reforzar la conciencia social, la participación y el trabajo conjunto como base para transformar el entorno.
También sostuvo que Guerrero ha sido históricamente tierra de transformación y que en esta etapa no debe asumir un papel pasivo. Afirmó que los resultados llegarán si la ciudadanía se organiza y actúa con claridad sobre los problemas que enfrenta todos los días.
Crítica a los gobiernos que no escuchan
En el discurso también hubo una crítica directa a los gobiernos que no escuchan a la sociedad y que se alejan de las necesidades reales de colonias y comunidades. La intervención planteó que no se puede hablar de transformación mientras haya pueblos con décadas de abandono y sin obra pública suficiente. Incluso se mencionó el caso de zonas que, según el mensaje, llevan muchos años sin una sola intervención relevante.
La idea central fue que un gobierno verdaderamente cercano al pueblo debe caminar las colonias, atender a la gente y responder con obras y servicios, no con promesas vacías o presencia solo en tiempos electorales.
El corazón puesto en la acción
Hacia el cierre del acto, el llamado fue a fortalecer la unidad y a poner “el corazón en la acción”. Se planteó que la ciudadanía sabe distinguir entre quienes sirven al pueblo y quienes se sirven de él, y que el momento exige pasar del malestar a la organización y de la crítica a la participación.
Con ese tono, la reunión cerró con arengas a favor de Acapulco, de las comunidades y de la organización popular, reafirmando que la transformación solo será real si llega a las calles, a las colonias y a los pueblos donde aún falta mucho por hacer.
Escrito por Juan Antonio Roman Morales














Deja una respuesta