Acapulco, Guerrero.– La activista y representante del colectivo Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, denunció presuntas deficiencias en los procesos de identificación forense realizados por la Fiscalía General del Estado (FGE), luego de que autoridades le informaran sobre la posible identificación de restos óseos de su hijo, Jonathan Romero Gil, desaparecido desde diciembre de 2018.
Durante una conferencia de prensa, la madre buscadora cuestionó la solidez de las pruebas genéticas realizadas y anunció que solicitará nuevos peritajes ante instancias federales para confirmar plenamente la identidad de los restos.
Fiscalía informó compatibilidad genética
Socorro Gil explicó que la Fiscalía General del Estado le notificó recientemente que una prueba de ADN arrojó compatibilidad entre restos localizados en el Servicio Médico Forense (Semefo) y su perfil genético.
Sin embargo, manifestó dudas sobre los procedimientos aplicados y señaló que buscará una segunda valoración científica para tener certeza absoluta sobre los resultados.
La activista afirmó que no aceptará la entrega oficial de los restos hasta contar con estudios complementarios y hasta que continúe la búsqueda del resto del cuerpo.
Cuestiona años sin identificación
La madre de Jonathan Romero señaló que los restos permanecieron bajo resguardo de las autoridades desde septiembre de 2022 sin que, según su versión, se realizaran oportunamente las confrontas genéticas necesarias para determinar su identidad.
Indicó que fue ella misma quien localizó los restos en la colonia Panorámica de Acapulco y posteriormente los entregó a las autoridades para su análisis.
Aseguró que la demora en los procedimientos representa una muestra de las deficiencias que enfrentan cientos de familias de personas desaparecidas en Guerrero.
Señala irregularidades en la investigación
Socorro Gil recordó que Jonathan Romero fue privado de la libertad el 5 de diciembre de 2018 en las inmediaciones de la cancha de la CROM, presuntamente por elementos de la policía municipal.
Explicó que, a casi ocho años de los hechos, no existen personas detenidas ni sentencias relacionadas con el caso.
Asimismo, denunció la presunta desaparición de evidencias que podrían haber contribuido al esclarecimiento de los hechos.
“Las autoridades se encargaron de desaparecer pruebas importantes”, expresó durante la conferencia.
Colectivos exigen intervención federal
Integrantes de colectivos de búsqueda y defensores de derechos humanos acompañaron a Socorro Gil durante el encuentro con medios de comunicación.
Los participantes consideraron que el caso refleja las dificultades que enfrentan las familias para acceder a investigaciones completas y oportunas.
También solicitaron que autoridades federales intervengan en la revisión de los peritajes y en la ampliación de las búsquedas relacionadas con el caso.
Continúa la exigencia de justicia
Aunque el hallazgo representa un avance en la búsqueda de Jonathan Romero, su madre aseguró que aún existen múltiples interrogantes sin resolver.
La activista reiteró su exigencia de justicia, verdad y castigo para los responsables de la desaparición de su hijo.
Además, pidió que las autoridades esclarezcan las circunstancias en que fueron localizados los restos y fortalezcan las investigaciones para garantizar certeza a las familias de personas desaparecidas.













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